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viernes

CAMPAÑA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR EN ASTURIAS


EL PRINCIPADO DE ASTURIAS PRESENTA LA CAMPAÑA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR PARA AYUDAR A MENORES DESPROTEGIDOS




La consejera de Bienestar Social y Vivienda, Noemí Martín, ha presentado este lunes la campaña de acogimiento familiar que el Gobierno regional ha puesto en marcha para llegar a más familias con e fin de que éstas acojan temporalmente a menores de la región que se encuentran en situación de desprotección.



La campaña, pretende apoyar a los equipos técnicos que van a trabajar en los programas de acogimiento. Asimismo, esta propuesta, que ha contado con una inversión de 120.000 euros, se centrará en "los instrumentos de sensibilización", según ha apuntado Martín .



La consejera ha señalado que en 2010, en Asturias, 707 menores fueron acogidos a través de diferentes programas. Además, ha recordado que desde el año pasado se una incrementado las ayudas a las familias de acogida en un 40 por ciento y que el objetivo es seguir en esa línea.




Otro objetivo es reforzar todos los programas relacionados con el acogimiento familiar, para que los menores puedan tener una familia de referencia, bien sea extensa u otras voluntarias. Por ello se invita a la solidaridad de las familias asturianas y a que se informen sobre el acogimiento de menores.



jueves

Niños de acogida: una opción más

NIÑOS EN ACOGIDA: UNA OPCIÓN MÁS



Según la revista “Mujer Hoy”, en nuestro país hay más de 30.000 menores tutelados por el Estado. No pueden ser dados en Adopción, porque tienen padres biológicos que no han renunciado a ellos, y no pueden regresar a su familia de origen por diversas circunstancias. Sin embargo todo niño debería tener derecho a vivir en el seno de una familia que le quiera. Para estos casos, existen diferentes modalidades de Acogimiento Familiar (Urgencia, Simple, Permanente), según las posibilidades de retorno a la familia biológica.

El acogimiento puede durar tan sólo unos meses. En este caso hablaríamos de un acogimiento en la modalidad de Simple. Es muy difícil criar a un niño sabiendo que en algún momento puede volver con su familia biológica, los lazos que se crean dentro de una familia de acogida son muy profundos. Por ello, no todo el mundo puede acoger en la modalidad de Simple, hay que ser muy fuerte psicológicamente.


Es tarea de los trabajadores sociales buscar a la familia de acogida más adecuada para cada menor.


Es muy diferente el desarrollo de un niño en el seno de una familia que el de otro en un centro de acogida. Esta es una razón de peso para decidirse por la adopción o por la acogida, no obstante, la acogida añade una motivación que es la posibilidad de que el niño que tienes acogido pueda algún día recuperar a su auténtica familia, lo cual sería conseguir un gran reto.

miércoles

La solidaridad de las familias de acogida

LA SOLIDARIDAD DE LAS FAMILIAS DE ACOGIDA



Hasta no hace mucho tiempo, para un niño que por determinadas circunstancias familiares tenía que ser separado de su familia biológica no había otro recurso de protección que el de la institucionalización, con todos los déficits psicológicos y afectivos que ésta comporta.

Para paliar, precisamente, estos déficits, surgió la figura del acogimiento familiar, en un intento de basar el desarrollo psicoafectivo de estos niños en los vínculos personales que definen toda cohesión familiar.

El número de familias de acogida han ido aumentando paulatinamente en los últimos años, aunque aún son más los niños que permanecen en Centros Residenciales que los que tienen la oportunidad de crecer en un ambiente familiar.

Ello no significa que todos los niños que están en Centros Residenciales deban estar en familias de acogida. Son dos formas de proteger al menor, y ambos son necesarios porque para algunos niños lo mejor es el acogimiento en una unidad familiar, pero para otros puede ser más recomendable la permanencia en un Centro Residencial.

Para determinar qué medida tomar, hay que tener en cuenta las características del niño, su situación, las relaciones con su familia biológica, etc. No obstante, muchos de los niños que permanecen en Centros Residenciales podrían pasar a vivir en familias de acogida y ello sería mucho más positivo para su desarrollo. Lo que hace falta es que aumente un poco más el número de familias dispuestas a acoger a un menor.

lunes

Ayudas al acogimiento familiar

AYUDAS EN MATERIA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR EN 2011



La Junta de Extremadura ha sido una de las primeras comunidades este año, en aprobar la Orden por la que se convocan ayudas en materia de acogimiento familiar para el ejercicio 2011, para lo que se destinarán 75.000 euros.

El objetivo es convocar de forma abierta y permanente para el año 2011 las ayudas en materia de acogimiento familiar destinadas a la integración de menores en familias de acogida para que convivan en un núcleo familiar, evitando con ello la institucionalización.

Los beneficiarios de esta ayuda serán las personas físicas que tengan acogido a uno o más menores bajo cualquiera de las modalidades de acogimiento, tanto si se trata de familia extensa del menor como de familia ajena, con excepción del Acogimiento Familiar Preadoptivo.

Mediante esta ayuda se pretende otorgar a las familias de acogida, la compensación por los gastos de manutención, educación y atención sanitaria a que resultan obligados tras la formalización de acogimiento familiar en vía administrativa o propuesta de formalización en vía judicial, potenciando con ello esta medida de protección de menores.

miércoles

BENEFICIOS DEL ACOGIMIENTO FAMILIAR EN MENORES

BENEFICIOS DEL ACOGIMIENTO FAMILIAR DE MENORES



El Acogimiento Familiar es un beneficio personal, familiar y social para los menores que no pueden o no deben vivir con su familia biológica. Las familias de acogida integran a estos menores como otro miembro más de la familia. En ocasiones los menores son acogidos por su propio entorno familiar como los abuelos, tíos, etc. Otras veces, los menores no tienen familiares que puedan acogerlos con las garantías debidas para cubrir sus necesidades básicas; en este caso existen muchas familias de acogida que se ofrecen para acoger a estos niños en un ambiente familiar propicio que favorece su adecuado desarrollo psicológico y emocional, en que además de darles los medios materiales, también satisfacen sus necesidades afectivas y educativas. Con esto se evita que los menores sean internados en instituciones.


La familia es el “habitat natural” de la persona humana y el medio idóneo para el crecimiento y bienestar de todos, especialmente de los menores. Hay muchas familias que se ofrecen para el acogimiento de estos niños y niñas que no son sus hijos, sin más motivo que el de ser solidarias y agradecidas con la vida.


Las familias de acogida no sólo les proporcionan un ambiente familiar estable y afectivo, sino también un ambiente cultural y socializador adecuado, con participación en actividades de ocio y tiempo libre que facilitan las relaciones sociales del menor. Generalmente, los menores acogidos ya han sido declarados en situación legal de desamparo. En algunos casos se establece un régimen de visitas con sus padres biológicos, normalmente se realizan en un el centro de protección de menores o punto de encuentro.

En nuestro país pueden acoger las personas mayores de edad que cuenten con las suficientes habilidades y recursos, sean matrimonios con o sin hijos, personas que viven solas (solteras, viudas, separadas) o parejas de hecho del mismo o distinto sexo.


El acogimiento familiar es voluntario y gratuito, aunque los servicios sociales y de protección de menores de las distintas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos ofrecen, además de apoyo técnico, apoyo económico a las familias acogedoras con una ayuda mensual cuya cantidad varía en función de los recursos económicos de cada familia y de cada Comunidad Autónoma. Estas ayudas económicas que puede recibir una familia de acogida están destinadas a financiar los gastos periódicos de manutención derivados de la obligación de cuidar, alimentar y educar al menor por el tiempo que dure el acogimiento. También pueden cubrir gastos extraordinarios del menor para tratamientos médicos, psicológicos, pedagógicos, para compra de útiles básicos que faciliten la autonomía y la accesibilidad de menores con necesidades especiales.

viernes

Familias de acogida en andalucía

Menores que esperan familia de acogida



Más de 2.000 menores en centros de protección de la Junta andaluza esperan una familia de acogida.

la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro señaló que más de 2.000 menores que se encuentran en estos momentos en centros protección de la Junta de Andalucía están a la espera de una familia de acogida.


Según un estudio sobre el acogimiento familiar en Andalucía, elaborado por la Universidad de Sevilla y la propia Consejería, insistió en que la fórmula del acogimiento familiar, como medida alternativa a la institucionalización en un centro de protección, es la mejor opción para que los menores en desamparo crezcan en un ámbito lo más parecido posible a una familia.


La familia de acogida asume todas las obligaciones derivadas de la guarda de un menor.

El 37 por ciento de los menores empezó el acogimiento en su primer año de vida, la mayoría en familia extensa (abuelos, etc.) y más de la mitad de los menores tuvieron acogimientos previos anteriores (51,2%) y la mayor parte (72,5%) fueron víctimas de malos tratos con anterioridad al acogimiento.

En 2008, cuando se acogieron 4.300 menores por parte de familias de acogida andaluzas, la Junta destinó a esta partida más de cinco millones de euros.

En los últimos años ha crecido hasta el 50 por ciento el número de acogimientos familiares remunerados y la intención es que el cien por cien de los mismos cuente con una ayuda económica por parte de la Administración, aunque siempre teniendo en cuenta el interés superior del menor y evitando que éste se convierta en el medio para solventar la difícil situación económica de la familia acogedora.

Más de 6.000 familias andaluzas acogen en estos momentos a menores desamparados. Hay que tener en cuenta que el acogimiento no siempre significa una retribución económica, sino que se efectúa hasta que se resuelve la situación del menor y vuelve con su familia biológica o bien son dados en adopción.


Para ser familia acogida, hay que pasar por un proceso que analiza la idoneidad y después se hace un seguimiento de las circunstancias del menor con el fin de garantizar su estabilidad con la nueva familia de acogida.

martes

Acogimiento familiar andalucía

CRECIMIENTO DEL ACOGIMIENTO FAMILIAR EN ANDALUCÍA




El Acogimiento Familiar ha crecido en Andalucía en los últimos años, tras realizar el gobierno autonómico un esfuerzo técnico y presupuestario por impulsar esta medida en la sociedad andaluza. La traducción de este esfuerzo, es que 1/3 de los menores de 7 años que antes ingresaban en centros, ahora son acogidos por familias. Numéricamente supone un centenar de acogimientos que anteriormente no se producían, por lo que el acogimiento ha supuesto esta disminución de ingresos en centros de protección.


El acogimiento familiar de urgencia ha experimentado un "auge" en los últimos años pese a que aún existen en los centros de protección de la comunidad 249 menores con esas edades que podrían ser acogidos.


En la actualidad, Andalucía cuenta con 92 familias acogedoras disponibles, de las cuales, 68 lo son acogimientos de urgencia.


Sin embargo todavía se necesitan familias que se ofrezcan para acoger a estos niños. Para ser una familia de acogida, hay que pasar por un riguroso proceso de selección y de idoneidad.


La Junta está preparando una nueva campaña de sensibilización para captar más familias que se inscriban en el programa de acogimiento familiar.


El acogimiento familiar en todas sus modalidades es la medida protectora más extendida en Andalucía, ya que el 57 por ciento de los 6.416 menores con una guarda o tutela de la Administración autonómica se encuentra acogido por una familia.


El acogimiento familiar es una medida de protección alternativa a la institucionalización, en la que el menor pasa a formar parte durante un tiempo de una familia de acogida que le proporciona los cuidados necesarios para su desarrollo psicosocial y una atención normalizada.

Hay distintos tipos de acogimiento:

Acogimiento simple, que se aplica cuando se prevé una reinserción a corto plazo del menor con la familia biológica, y tiene un plazo máximo de dos años. En esta modalidad se incluye el acogimiento de urgencia.
Acogimiento permanente, cuando la situación de la familia biológica aconseja una integración más duradera con otra familia, y puede llegar hasta la mayoría de edad del menor.

viernes

Acoger a un menor

¿QUIÉN PUEDE ACOGER A UN MENOR?



Cualquier persona o grupo familiar puede acoger a un menor.

La persona o familia que desee acoger a un menor debe presentar una solicitud en la correspondiente consejería de Bienestar Social o de Familia. A partir de ese momento, se realiza un proceso de selección, de formación y de valoración para poder realizar con éxito el acogimiento.


Durante el tiempo que dura el acogimiento, las familias de acogida, reciben una supervisión del proceso, sobre todo al inicio del acogimiento, las visitas a la familia biológica u otras eventualidades que se puedan dar a lo largo del acogimiento. Algunas CCAA ofrecen un curso de formación teórico-práctico sobre la figura del acogimiento.
En una familia de acogida el menor se desarrolla en un entorno familiar positivo lo cual favorece su integración en la vida social.


El niño y la familia de acogida cuentan con el asesoramiento de profesionales de las instituciones.
Si, el acogimiento no se pudiera mantener a pesar del asesoramiento y apoyo profesional, vuelve al centro residencial en espera de otra familia de acogida.


Una vez que una familia o persona ha sido seleccionada para acoger a un menor recibe un curso teórico sobre los diferentes aspectos del acogimiento. Después se informa a la familia de las características del menor y de su propia familia. Por último se hace un seguimiento de la familia de acogida y el menor para supervisar el acogimiento.

lunes

INVESTIGADORES ANALIZAN LA CALIDAD DEL ACOGIMIENTO FAMILIAR Y EL BIENESTAR DEL MENOR.



Un grupo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA)han iniciado un proyecto con el que pretenden analizar la figura del acogimiento familiar, relacionando su calidad con el bienestar del menor, según indica en una nota Andalucía Innova.


Para los expertos, dirigidos por la doctora María Jesús Fuentes Rebollo, se trata de una medida de protección que resulta necesario analizar para conocer el grado de bienestar y adaptación de los niños y niñas acogidos. «Especialmente interesante es analizar cómo se realizan actualmente las visitas que mantienen los menores acogidos con sus familias biológicas, con el fin de conocer en qué medida contribuyen al bienestar del niño y cumplen los diversos objetivos para los que han sido establecidas», subraya Fuentes.

El proyecto estudia el Acogimiento familiar, es decir, la calidad de las visitas, relaciones familiares y bienestar infantil. Este proyecto ha sido dotado con 116.568 euros por la Junta de Andalucía. La figura del Acogimiento Familiar en Andalucía, desarrollada a través del Decreto 282/2002 de 12 de noviembre, consiste en la convivencia en una familia de acogida de un niño o niña, que por distintos motivos no puede permanecer, temporal o permanentemente, con su familia biológica, evitando su estancia en centros de protección.
Así, recuerda que existen dos tipos de acogimiento o acogida del menor como son el acogimiento simple, que tendrá carácter transitorio, y el acogimiento permanente, cuando la edad u otras circunstancias del menor y su familia así lo aconsejen, y que se promoverá cuando no exista previsión de reinserción adecuada del menor en su familia biológica.

jueves

LAS FAMILIAS DE ACOGIDA PRIMAN COMO MEDIDA DE PROTECCION

(La razón.com)


Según ha explicado la Ministra de Sanidad durante su intervención ante el Foro de la Nueva Economía, “la protección de la infancia tiene que ser una oportunidad para promover el acogimiento familiar como medida prioritaria y, en su caso la adopción” y de este modo, relegar la institucionalización a “una medida subsidiaria, el último recurso”.

La integración familiar de los niños en su familia de origen, familia de acogida o familia de adopción es la mejor vía de prevención y protección de la infancia”, ha destacado Pajín.

La posibilidad de una vida familiar positiva constituye una nueva oportunidad para niños que por circunstancias familiares graves, tienen que ser separados temporal o definitivamente de sus familias de origen”.

También sobre menores, se ha referido la reforma del Código Civil que persigue suspender cautelarmente la custodia a los padres incursos en procedimientos penales por violencia machista que tienen “consecuencias desgarradoras”.