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lunes

Sube en Granada más del 26% la retirada de menores a su familia biológica


La Policía Autonómica retira en un año a 62 menores granadinos de sus familias


La provincia aglutina el mayor número de intervenciones de toda la comunidad · Los atestados instruidos por abandono de niños y adolescentes caen vertiginosamente durante el último ejercicio

acogimiento familiar Granada 
Es posiblemente uno de los episodios más dramáticos para una familia. La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social es la responsable de la tutela de aquellos menores que se encuentren en situación de desamparo y, en consecuencia, puede ordenar la retirada de su unidad familiar. Un momento tremendamente duro, que viene experimentando un progresivo incremento en los últimos años.

Si en 2010 el número de retiradas de menores llevadas a cabo por la Policía Autonómica alcanzaba las 46, el año pasado -último dato contabilizado- ascendieron hasta las 62. Una subida de más del 26% que evidencia un aumento de las causas que propician este tipo de actuaciones. Entre los motivos que la Junta puede alegar como situación de desamparo se encuentra el abandono voluntario del menor por su familia, la falta de escolarización habitual, el sufrimiento de malos tratos físicos y psíquicos o abusos sexuales perpetrados por los miembros de su unidad familiar o de terceros con consentimientos de estos. También están entre estos supuestos la inducción a la mendicidad, delincuencia, prostitución u otra explotación de análoga naturaleza; el trastorno mental grave de los progenitores o guardadores que impida el normal ejercicio de la patria potestad o guarda; y la drogadicción o el alcoholismo continuado del menor con el consentimiento o la tolerancia de sus tutores.

La consecuencia de la retirada del niño o adolescente de su familia biológica es la asunción de la guarda y custodia por la Delegación de Igualdad y Bienestar Social. La Administración habrá de promover medidas de acogimiento familiar, residencial o adopción, mientras que a los padres se les suspende temporalmente el ejercicio de la patria potestad. Los resultados muestran que en Granada se produce el mayor número de retiradas de toda Andalucía, concretamente más de un tercio de las actuaciones de la Policía Autonómica en esta materia.

Por otra parte, es especialmente significativo la caída que sufren los atestados instruidos por abandono de menores. El año pasado únicamente se contabilizaron dos, lo que constituye un descenso del 97%. De esta forma, la provincia ocupa del primer puesto de la tabla autonómica, aunque junto a Cádiz y Sevilla son las tres únicas provincias andaluzas donde se producen este tipo de hechos.

Igualmente relevante es el exponencial aumento que sufrieron las actuaciones policiales ejercidas sobre niños o adolescentes internos en centros de menores. Sin embargo, en este aspecto el factor diferenciador lo marcan los sexos. Así, el número de menores varones bajó desde los 91 de 2010 hasta los 20 del pasado año. En el lado opuesto, las chicas subieron de las escasas diez hasta las 179 del último ejercicio. Pese al incremento de más del 50%, Granada se sitúa como una de las provincias donde menor número de intervenciones se producen en centros de menores.

En definitiva, 250 menores fueron objeto de protección durante ese año, de los que 110 eran nacionales y 140 extranjeros. Finalmente, del total de atestados instruidos contra menores resultaron implicados 214, cifra que representa el mayor valor autonómico.

Vía granadahoy.com

jueves

En Andalucía hay 3.824 menores del Sistema de Protección que disfrutan de acogimiento familia


El acogimiento familiar permite una reducción del 30% de los menores de siete años ingresados en centros


familias de acogida granada
El programa de acogimiento familiar de la Junta de Andalucía ha permitido reducir un 30% en los dos últimos años la cifra de menores de siete ingresados en centros de protección, según la consejera de Salud y Bienestar Social, María Jesús Montero, que ha realizado un balance de esta medida de atención a la infancia impulsada por la Administración autonómica.

Así, mientras que a junio de 2010 había 249 de estos menores ingresados en centros, en el mismo mes de este año se contabilizan 174, una evolución que la consejera ha valorado por los beneficios que puede reportar a los menores su desarrollo en un entorno familiar. La consejera ha estado acompañada por la directora general de Personas Mayores, Infancia y Familias, María José Rico.

En total, en Andalucía hay 3.824 menores del Sistema de Protección que disfrutan de acogimiento familiar, de los cuales 2.528 se encuentran con un familiar suyo (abuelos y tíos, fundamentalmente). Esta medida se consolida así como la fórmula de protección mayoritaria en Andalucía, ya que se beneficia de ella el 60% de los 6.141 menores que tienen una medida de protección en la comunidad autónoma.

No obstante, en los centros de protección de Andalucía existen actualmente en torno a 1.500 niños susceptibles de beneficiarse de un acogimiento familiar frente a la institucionalización.

El descenso de los ingresos de los más pequeños en los centros ha sido posible, fundamentalmente, gracias al progresivo aumento de los acogimientos de urgencia, una modalidad destinada exclusivamente a los menores de siete años. En el primer semestre de 2012, un total de 108 menores de siete años fueron acogidos por familias de urgencia en la comunidad, mientras que en todo 2011 fueron 170, lo que ya supuso un aumento del 28% con respecto a 2010.

Dentro de los colectivos de menores que pueden beneficiarse del acogimiento familiar destacan aquellos con unas necesidades especiales que hacen más dificultoso su acogimiento. Se trata de niños que se encuentren en alguna de las siguientes condiciones: superar los siete años, tener una discapacidad física, intelectual o sensorial, padecer una enfermedad crónica, ser portadores del VIH o formar parte de un grupo de hermanos y, por tanto, tener que ser acogidos conjuntamente.

En los centros de protección de Andalucía hay 238 menores con necesidades especiales pendientes de poder beneficiarse de una medida de integración familiar. En la mayoría de los casos -57%- se trata de niños que superan los siete años de edad, y de grupos de hermanos -18%-. Son las provincias de Huelva, Málaga y Sevilla donde se concentra el mayor número de estos menores con necesidades de especiales.

Información telefónica


La Consejería de Salud y Bienestar Social dispone de una línea telefónica (902 102 227), en la que un equipo de profesionales proporciona a las personas interesadas toda la información que necesiten sobre el programa de acogimiento y el modo de colaborar con esta medida de protección de la infancia.

Además, la Junta mantiene convenios con 11 Instituciones Colaboradoras de Integración Familiar para el Acogimiento, unas entidades que cuentan con equipos de profesionales en el campo de la psicología, el trabajo social y el derecho para proporcionar la atención más apropiada que requieren las familias de acogida y los menores acogidos.

Las familias interesadas deben pasar una declaración de idoneidad para realizar el acogimiento, un estudio de carácter gratuito que elaboran equipos de profesionales de las instituciones colaboradoras, a través de sesiones informativas y formativas, y entrevistas psicosociales. Posteriormente, una vez iniciado el proceso de acogimiento, al igual que ocurre con la adopción, un equipo de profesionales se encarga también de hacer un seguimiento de la situación del menor y de dar apoyo a la familia.

El acogimiento familiar es la convivencia e integración de un niño o una niña en una familia, cuando deben ser separados de sus padres o tutores. Así se evita su estancia en centros de protección, les permite desarrollarse en una familia y mantener su vinculación con sus padres y hermanos. El acogimiento familiar es incompatible con el acogimiento preadoptivo o la adopción, que conllevan la ruptura de vínculos del menor con su familia biológica.

Existen distintas modalidades de acogimiento: simple, cuando se prevé una reinserción a corto plazo del menor con la familia biológica, y tiene un plazo máximo de dos años, y permanente, cuando la situación de la familia biológica aconseja una integración más duradera con otra familia y que puede llegar hasta la mayoría de edad del menor.

El cambio de las necesidades de los menores atendidos en el Sistema de Protección ha originado igualmente un cambio en el modelo de intervención y de trabajo, de tal forma que el centro ya no resulta una mera alternativa a la familia hasta que los niños alcanzan la mayoría de edad, sino que debe ser un recurso especializado que la complementa.

La Consejería de Salud y Bienestar Social está trabajando en un nuevo modelo de intervención y de mecanismos de coordinación con el resto del sistema de atención, de los agentes sociales implicados y de las familias para lograr una mejor atención de los menores. Con ese objetivo, va a poner también en funcionamiento un nuevo programa de atención residencial de orientación e inserción social y laboral para jóvenes tutelados, que tienen entre 16 y 18 años y que, por tanto, están próximos a alcanzar la mayoría de edad y a dejar los centros.

Se trata de facilitarles el paso desde la adolescencia hasta la independencia de la vida adulta a través de actuaciones específicas que, con una especial intensidad, desarrollen su autonomía personal y fomenten su integración social y laboral.

Vía ivecinos.es