viernes 15 de mayo de 2009

LAS FAMILIAS RECIBIRAN MAS AYUDAS POR ACOGER A MENORES EN DESAMPARO


La delegada de Igualdad se reunió ayer con padres que tienen acogidos a estos niños para agradecerles su labor y realizó un llamamiento a la solidaridad

La Delegación de Igualdad de la Junta de Andalucía ha realizado en 2008 "una importante inversión" para conseguir que los centros de acogida de menores se parezcan cada vez más a una casa. El personal que trabaja en ellos trata de que los niños que se encuentran internados tengan una asistencia lo más 'familiar' posible. Sin embargo, los menores necesitan el entorno de un hogar y sus "afectos", aunque sea de forma temporal. Lo dijo ayer la delegada de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, Magdalena Sánchez, quien señala que la meta de la institución autonómica es que "no haya niños en los centros y conseguir que estén todos con una familia de acogida". La delegada realizó estas declaraciones con motivo de los actos del Día Internacional de la Familia, que se conmemora hoy pero que la Junta de Andalucía celebró ayer con antelación. Magdalena Sánchez se reunió ayer con varias familias que tienen niños acogidos en Granada. Según los datos que aportó la responsable provincial de Bienestar Social, actualmente hay 300 menores en centros granadinos y un número similiar acogidos por familias. La finalidad del encuentro fue reconocer la labor de estos padres, una tarea "encomiable aunque no deja de ser dura". Para incentivar esa generosa prestación social, la Junta está tratando de aumentar la ayuda económica a las familias. Aunque ahora la cuantía de esa ayuda ronda los 300 euros, se está trabajando para ampliar tanto la dotación como el número de familias que se benefician de ella. La delegada precisó que el objetivo último no es la supresión de los centros de acogida, "que tienen que existir porque hay situaciones temporales en las que los niños no pueden estar con familias", pero sí que estén en ellos el menor tiempo posible. La presidenta de la Asociación Aldaima, Cecila Cuéllar, manifestó también ayer que, hace diez años, cuando la asociación empezó a trabajar para impulsar el número de familias de acogimiento, había muy pocos padres dispuestos. Ahora, diez años después, ha consegudio tener una bolsa de 30 familias.

domingo 5 de abril de 2009

MAS DE 400 MENORES ESTAN BAJO LA TUTELA DE LA JUNTA EN GRANADA

Unos 420 menores están acogidos en la provincia de Granada a las distintas medidas incluidas en el sistema de protección de la Junta de Andalucía, según la Delegación de Igualdad y Bienestar Social.La mayoría de esos 420 menores que se encuentran bajo tutela de la Junta son adolescentes de 16 ó 17 años, al ser esa franja de edad la de los inmigrantes menores de edad que intentan acceder a la provincia por el litoral, según los datos facilitados a Efe por la Delegación de Igualdad y Bienestar Social de la Junta.Para el acogimiento residencial -ingreso en centros de protección-, la provincia de Granada cuenta con 23 centros residenciales que suman 394 plazas, aunque no todas están cubiertas.En acogimiento familiar -otra de las modalidades incluidas en el sistema de protección de la Junta- se encontraban el año pasado 300 menores, 170 de ellos en familia extensa y 130 en ajena.Según la delegación, durante el año pasado fueron 56 los menores que encontraron familias acogedoras y 147 las familias a las que la Junta les hizo un seguimiento por tener a algún niño a su cargo.Las familias acogedoras reciben ayuda económica para la atención de esos menores a fin de que no les suponga un sobrecoste, ha explicado la delegada de Igualdad y Bienestar Social, Magdalena Sánchez, que ha subrayado el hecho de que cada vez sean más las familias granadinas que deciden acoger.Hay tres tipos de acogimiento familiar: el preadoptivo, que derivará necesariamente en adopción, el temporal, el de urgencia y el permanente.En cuanto al número de adopciones, la provincia cerró el año pasado con 28 nacionales y 46 internacionales, en su mayoría de Rusia (17), seguida de China (12), Etiopía (7) y Kazajstán (3).Por otra parte, de entre los programas dirigidos a la detección y prevención del maltrato infantil, la Junta cuenta con un teléfono de atención a la infancia que atendió durante el año pasado 64 casos de violencia a menores, de los que 35 están en investigación, cuatro se saldaron con la declaración del niño en desamparo y 25 se derivaron a servicios sociales para su tratamiento a través de los equipos de tratamiento familiar.Estos equipos, que se encargan de detectar situaciones familiares conflictivas para ayudar a las familias a resolver estos problemas, atendieron el año pasado a 625 menores, según los datos de la Delegación de Igualdad y Bienestar Social.
http://granadadigital.com/index.php/sociedad_gr/44-granada/148907-efe

jueves 15 de enero de 2009

CINCO MIL MENORES EN ACOGIMIENTO FAMILIAR

Andalucía cuenta con unos 5.000 menores en situación de acogimiento familiar, una medida de protección «consolidada» que se ha priorizado por el Gobierno andaluz con el objetivo de que los niños que tienen que estar separados de sus progenitores por distintos motivos puedan crecer en un entorno familiar. Así lo explicó a directora general de Infancia y Familias de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, Carmen Belinchón, en una visita que hizo ayer a Jaén.

http://www.ideal.es/granada/20090115/andalucia/cinco-menores-acogimiento-familiar-20090115.html

miércoles 14 de enero de 2009

PADRES DE URGENCIA

Unas 60 familias andaluzas cuidan de niños en desamparo temporal

"Venía triste y le costó sonreír, pero cuando lo ves feliz la satisfacción es inmensa". María del Carmen Jódar describe su experiencia en el programa de acogida de menores de urgencia. Ella y su marido Mario Jiménez decidieron formar parte de esta iniciativa y hace seis meses que en casa son uno más. Tienen dos hijas biológicas de siete y dieciséis años. Desde junio un pequeño "terremoto" se sumó a su unidad familiar. "Luego hay que separarse y lo pasas mal, pero merece la pena".

El programa busca voluntarios para evitar que los niños sean internados
Como ellos hay en Andalucía unas 60 familias que se han adherido al plan, pero la necesidad es mucho mayor. En los centros de acogida de la comunidad autónoma hay 321 menores que podrían pasar de forma transitoria a una familia con estas características. Los padres tienen que estar disponibles 24 horas porque nunca se sabe cuando va a llegar el menor. Deben poder acoger a dos y no cuentan con información previa sobre su situación. A cambio reciben una remuneración.
Precisamente ese tiempo, el que son acogidos, permite realizar al equipo correspondiente un estudio sobre la situación del menor y proponer la medida más adecuada para éste: que retorne con su familia biológica o que la Administración adopte otra medida estable en el caso de que la situación familiar no lo sea y eso entrañe un riesgo para el niño.
El programa está en marcha desde 1996 en Sevilla y Cádiz, que son las provincias en las que la implantación es mayor, con 24 y 15 familias valoradas y en activo respectivamente. La experiencia se implantó en toda Andalucía a finales de 2008 y poco a poco va arrancando.
"Por la forma de ser, la concepción de la familia y la solidaridad de la gente en Andalucía el programa marcha bien", reconoce la directora general de Atención al Menor y la Familia de la Junta de Andalucía, Carmen Belinchón. Con todo, faltan padres temporales.
El acogimiento simple con carácter de urgencia va dirigido a menores sobre los que hay que intervenir de forma inmediata y urgente. Se trata de evitar su institucionalización en un centro de acogida y ofrecerles la posibilidad de estar arropados por un ambiente familiar, aunque sea un periodo corto de tiempo. El tiempo de estancia habitual es de seis meses, aunque se puede prorrogar tres meses más. El menor puede salir de la casa en cualquier momento.
Cuando María del Carmen y Mario acogieron al pequeño tenía 15 meses. Desde entonces ha pasado un año y medio. "Ahora es un lorito, pero muy educado", aseguran. Pensar en su marcha no les agrada, pero es la condición. "No acogerlo por eso sería más egoísta, así se les ayuda y hay muchos menores en esa situación", precisa Mario. Es una etapa importante y se les "transmiten valores, afecto, cariño y estabilidad", añade la directora del programa.
Pilar Jiménez es la psicóloga coordinadora del programa de acogimiento de urgencia de Aldaima, la asociación que en Granada sirve de vínculo entre la consejería y las familias interesadas. "La primera motivación es la solidaridad", subraya. Tras una primera llamada telefónica, los candidatos suelen acudir a la sede de la asociación.
"Si continúan interesados se les pasa un cuestionario y posteriormente se les valora", agrega. El 75% de los acogedores de urgencia son matrimonios, les siguen personas viudas (10%) y en último puesto se encuentran las familias monoparentales y solteras, que constituyen un 7% del total respectivamente.
Cualquier persona no vale y hay que velar sobre todo por el interés del menor, que "es lo que nos mueve a todos". Quienes se preocupan y acceden son personas "especiales". Hay otras que llegan con "ideas desajustadas". Captar la atención es fundamental en este programa porque, según Jiménez, "hay gente dispuesta pero no siempre tienen toda la información".
Integrar en el hogar a los menores que no superan los seis años es relativamente fácil, aunque lograr que adquieran determinados hábitos a veces "cuesta su tiempo", agrega Mario. Eso "puede hacer a la gente dar marcha atrás, pero no es justo y además lo compensas rápidamente".
El programa, al que la Junta de Andalucía ha dedicado una inversión de 2,5 millones en el último año, tiene como precepto fundamental que las familias de acogida asuman desde el principio que el menor tiene otra familia con la que volver.
Las dos hijas biológicas de este matrimonio aceptan con naturalidad al pequeño y saben que después de Navidad se irá. Será un trago y nunca se olvida porque ha formado parte de la familia, pero el compromiso es que continúe su vida con otra y que se haga de forma fácil y natural. "Sale de casa, pero queda siempre algo en el hogar", dicen. El caso de María del Carmen y Mario es especial porque, con éste, son ya once los menores mayoritariamente en desamparo que han pasado tiempo en su casa.
http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Padres/urgencia/elpepiespand/20090112elpand_8/Tes

lunes 12 de enero de 2009

Padres de acogida cuidaron de 630 niños el año pasado

VALLADOLID.
Se realizaron seis acogimientos más que en todo 2007.
Los pequeños más atendidos por este programa son los mayores de seis años.
Muchos niños, por situaciones de riesgo o desamparo, son separados de sus familias biológicas y permanecen bajo la custodia de la Administración. Una parte se encuentra en centros de acogida y el resto -630 menores de enero a octubre de 2008 (seis más que en todo 2007) permanecen con una familia que les acoge.
Esta medida de los Servicios Sociales permite a los niños disfrutar de una familia, aunque no sea la suya, durante el tiempo que determine la Junta y hasta que mejore su situación personal. «El objetivo es darles una estabilidad hasta que su situación mejore», afirman en Cruz Roja, organización que colabora en este programa.
De los 501 acogimientos que se mantuvieron tras las altas y bajas producidas, 316 de esas familias eran parientes de hasta tercer grado del menor, 30 más que el año anterior. En cambio, el número de familias ajenas al niño que participaron en esta red de acogimiento fue de 185.
En Valladolid,que es la tercera provincia de Castilla y León donde se hacen más acogimientos, se produjeron 91 en 2008, por debajo de León y Salamanca.
Los acogimientos con niños mayores de seis años siguen siendo los más comunes, según informa Cruz Roja, que es quien se pone en contacto con las familias que acogen a los pequeños.
Los datos de 2007, cuando se produjeron 624 acogimientos, muestran que el 41,3% fueron de niños entre 6 y 12 años, mientras que los niños de hasta 18 meses sólo suponen un 3,5%.
Además, destaca que en 2007, por primera vez, 13 jóvenes que alcanzaron la mayoría de edad continuaron de forma voluntaria en el hogar de los acogedores, según explican en Cruz Roja.

Jesús Chico y Meña Cuesta. Familia de acogida. «Les quieres como a unos hijos»
Hace tres años, Jesús y Meña vieron en un periódico un anuncio sobre el programa de acogida y decidieron apuntarse. «El primer contacto fue en 2005, y estuvimos un año a la espera. Después nos dieron a dos hermanitos de 2 y 3 años».
Son un matrimonio normal de Mojados, con dos hijos biológicos, de 16 y 20 años que, al igual que los padres, reciben a los niños como si fueran sus hermanos. «Nos gustan mucho los niños, y teníamos sitio de sobra», explica Jesús.
Los pequeños han permanecido dos años junto a ellos, hasta que el pasado noviembre volvieron con su familia biológica. «Eso es lo más duro, pero continuamente nos están preparando para el momento de la marcha», afirma Meña. «¿Lo mejor? Todo. Son como tus hijos, y les quieres como si lo fueran. Te dan todo satisfacciones».
Eso sí, les inculcan que ellos no son sus padres para que no pierdan el vínculo familiar. Jesús y Meña no saben qué harán en un futuro, pero continúan en la red de acogida, y sí repetirían.
http://www.20minutos.es/noticia/442250/0/valladolid/padres/acogida/

miércoles 24 de diciembre de 2008

10º ANIVERSARIO DE ALDAIMA





martes 16 de diciembre de 2008

Sólo doce familias están dispuestas a adoptar a un niño en desamparo



Llevan consigo una historia, siempre triste, que les ha hecho acabar en una situación de Sólo doce familias están dispuestas a adoptar a un niño en desamparodesamparo. Algunos han sufrido abusos, otros fueron separados de sus padres porque éstos descuidaban hasta sus necesidades más básicas y otros llegaron en una patera y están solos en el país. Todos residen ahora en un centro de protección bajo tutela de la Junta. Son 394 menores. Algunos, principalmente los más pequeños, esperan una familia dispuesta a hacerles un hueco en su vida, pero en este momento, en el programa de acogimiento preadoptivo sólo hay 12 familias inscritas. Resulta difícil casar los números. En todo el año pasado fueron 56 los niños que encontraron una familia de adopción. Aunque tampoco se persigue este destino para todos los menores, aclara la jefa del Servicio de Protección de Menores, Alicia Núñez. "A veces se considera que el centro es el recurso más apropiado. Normalmente cuando son más mayores no sólo es más difícil encontrar una familia para ellos, sino que también para el menor es más difícil la adaptación", explica. "Además, en algunos casos se está trabajando para intentar que vuelvan con su familia biológica o se está diagnosticando el caso". El tiempo medio de estancia en el centro oscila entre los seis meses y los dos años, cuenta. La realidad es que el 70%, en concreto 274 menores, tienen más de 13 años y a partir de ese momento el recurso de la adopción se complica. Aunque también hay 120 niños que no llegan a esa edad, e incluso 51 no superan los cinco años. Por género, hay bastantes más niños que niñas. De hecho hay más de 300 varones, mientras que las niñas no llegan a un centenar. Y es que en esta radiografía hay que tener en cuenta el peso que representan los menores extranjeros no acompañados, que suponen casi la mitad y que tienen un perfil bastante claro: varón, próximo a la mayoría de edad y de origen marroquí. Precisamente el descenso en las llegadas de menores inmigrantes es uno de los principales motivos de la reducción que se observa este año en el número de menores en centros de protección. Con los datos del mes de noviembre en la mano, mientras que de 2006 a 2007 se pasó de los 428 a los 443, este año en el mismo mes había sólo 394, lo que supone un descenso del 11%. La jefa del Servicio de Protección de Menores, Alicia Núñez, interpreta este dato, además, como una prueba de que el sistema de atención a la infancia está funcionando bien. "Existen muchos recursos preventivos, como los equipos de tratamiento familiar, que trabajan cuando se detecta un riesgo, para evitar que el menor se encuentre en desamparo y sea necesario separarlo de su familia", explica Núñez, que también resalta la función que cumplen las medidas de acogimiento familiar, con las que se pretende evitar el paso del niño por el centro, facilitándole su estancia con una familia de manera temporal mientras se decide una solución a su situación. Es el caso del acogimiento simple o permanente. No es una adopción, porque la tutela sigue estando en manos de Igualdad y Bienestar Social. La familia tiene la guarda del menor, pero está supervisada por la Junta, que la apoya técnica, psicológica e incluso económicamente, cuando existe necesidad. En la provincia 13 familias están dispuestas a acoger a un niño en estos términos, ya sea de manera temporal o no. Además, a este recurso se suman ahora también los acogimientos de urgencia, que funcionan en Granada desde el mes de abril. En todos los casos el objetivo es el mismo: que los niños puedan cambiar el centro de protección por una casa, donde encontrarán el cariño, el cuidado y el calor de una familia.
http://www.granadahoy.com/article/granada/303418/solo/doce/familias/estan/dispuestas/adoptar/nino/desamparo.html

PADRES TEMPORALES

EN medio de las crisis y de las malas noticias, en medio de los desastres financieros y bancarios, hay historias que consuelan. Son historias mínimas, pequeñas, de esas que no sirven para vender un periódico (siempre nos venden, con letras grandes, las malas noticias; esas que, nadie sabe bien por qué, corremos enseguida a comprar), protagonizadas por gente aparentemente común, corriente. Gentes que, sin embargo, terminan demostrando tener algo especial, un brillo particular en sus vidas que nos reconcilia, al menos un poco, con el mundo. Una de esas pequeñas historias aparecía ayer en este periódico, que nos contaba sobre unos padres distintos, diferentes. Padres de urgencia, les llama la periodista en su reportaje. Pero habría que llamarlos también padres temporales, padres de un ratico, padres mi hijo puede ser cualquiera que lo necesite; padres no quiero nada para mí; padres te quiero hoy, y no me importa que mañana no me recuerdes.Estas gentes, que ya no parecen tan comunes ni corrientes, forman parte de un programa de acogimiento de menores. Un programa particular, diseñado para niños de menos de seis años a los que se les quiere evitar que pasen por un Centro de Protección de Menores. Estos padres de acogida pueden ser avisados en cualquier momento. Y de un día para otro reciben a un niño en sus casas, un niño que pasa a ser parte de sus familias, pero sólo por un tiempo: cualquier día, también, son avisados de que tienen ya una familia de adopción y entonces el niño sale para siempre de sus vidas.Una caja con fotos, juguetes y recuerdos; una libreta donde va apuntando lo que le gusta y lo que no le gusta al niño. Algunas de estas cosas va guardando para su hijo de acogida una de las madres de urgencia del periódico. Una madre que declara: "La gente dice que estoy loca, que luego me lo van a quitar, pero no lo haces por ti, lo haces por el niño, porque tenga el cariño de una familia". Mientras leo sobre estos padres de urgencia, estos padres otros, padres sin duda más padres que muchos de los usuales, recuerdo un precioso poema de la cubana Fina García Marruz, Hombre con niño pequeño, que parece escrito especialmente para ellos. "El mayor que sirve al más pequeño / sirve al que no lo puede acompañar", decían algunos de sus versos. Y terminaba: "La dádiva de tu tiempo en ese niño / pertenece a lo hundido, a la raíz, / a lo que no tendrá nunca recompensa. / Su sucesión no la recoge el tiempo. / De ahí la indecible belleza de ese diálogo, / como de peregrinos en una posada, / como de aves que se cruzan".

http://www.granadahoy.com/article/opinion/304196/padres/temporales.html

lunes 15 de diciembre de 2008

Padres de Urgencia

Suena el teléfono a las 12 de la mañana y en menos de dos horas el niño estará en casa. Sandra Zarco y su marido van a recogerlo. De repente, habrá uno más en casa. Son una de las tres familias que participan en Granada en el programa de acogimiento de urgencia, pensado para niños pequeños, normalmente de menos de 6 años, a los que se les quiere evitar el paso por el centro de protección, porque se considera menos adecuado. "Al principio estaba muy asustado. Cuando venía gente a casa se escondía porque pensaba que iba a haber otro cambio", cuenta Sandra. "Pero ha dado un giro de 360 grados desde que llegó. Está más alegre. Se le ve que está a gusto y seguro". Y es como debe ser. "Él no tiene por qué estar viviendo el problema". Mientras tanto los servicios de Protección de Menores decidirán si puede volver con su familia biológica o si se debe buscar otra solución para él, pero de cualquier modo, tendrá que abandonar la familia de Sandra en un plazo máximo de seis meses. "La gente me dice que estoy loca, que luego me lo van a quitar, pero es que no lo haces por ti, lo haces por el niño, porque tenga el cariño de una familia que nunca va a ser como un centro". Sabe lo que dice porque de pequeña estuvo en un internado y es uno de los motivos que la han llevado a pensar en esta posibilidad, que no es en ningún caso una alternativa a la maternidad. "No puedes pensar que es tu hijo. La motivación es distinta", subraya. De hecho, ella ya tiene dos niños y a ellos también asegura que les está enriqueciendo mucho esta experiencia. "Creo que les ayuda a ser menos egoístas y a desarrollar su empatía. Se ponen en su lugar, aprenden a compartir". Al más pequeño, cuenta, si le dan una bolsa de chucherías en el colegio, guarda algunas para él, por ejemplo. "Estamos todos más unidos que nunca. Nos está enseñando a ver la vida de otra manera". Sandra tiene una libreta. Cuando el niño llegó no sabían qué comía, qué le molestaba o cómo le gustaba dormir. Ahora, cada vez que descubre algo que le gusta o no le gusta, lo apunta en su libreta. Así, si finalmente Protección de Menores decide que debe pasar a una familia de adopción, le podrá dar a ellos esa libreta. "Todos los días hablamos de la despedida". Es importante tenerla en mente. Y también el pequeño debe entender la situación. Aunque quizás sea mucho pedir. A los niños también se les prepara, se les tranquiliza y se les cuenta la verdad, 'a su medida', según la edad. Así se lo indican desde la asociación Aldaima, que gestiona los acogimientos, y con la que las familias tienen un contacto constante, de manera que los psicólogos van guiándoles. Además de la libreta, Sandra y su familia preparan una caja de recuerdos para el pequeño. Es aconsejable que no sigan en contacto con él después, para que se acostumbre cuanto antes a la nueva situación, pero eso no significa que tenga que olvidar el tiempo que pasó con ellos. Fotos jugando al fútbol o en una fiesta de cumpleaños, coches de juguete -que le encantan, cuenta Sandra- y una carta de cada uno irán a parar a esa caja. "Nosotros pensamos que si nos pasara algo y si no tuviéramos familia, nos gustaría que alguien hiciera lo mismo por nuestros hijos. Que si el niño llora por la noche o lo pasa mal por algo, haya alguien ahí", explica Sandra. "El día que se vaya sé que voy a llorar y a reír al mismo tiempo, como cuando yo misma salí del internado. Porque lo vas a echar de menos día a día, pero sabes que va a estar bien y puedes estar tranquila porque de una manera o de otra su problema está solucionado".
http://www.granadahoy.com/article/granada/303416/padres/urgencia.html

viernes 12 de diciembre de 2008

Unos 400 menores buscan una familia granadina que los acoja.

La asociación de apoyo a la infancia Aldaima denuncia la carencia de hogares que quieran atender, sobre todo, a varios hermanos o a niños con necesidades especiales.







En sus diez años de vida, trescientos menores de toda la provincia han podido conseguir un hogar cuando el suyo no podía calificarse como tal, gracias a Aldaima. La Asociación Andaluza de Apoyo a la Infancia, entidad colaboradora de la Junta de Andalucía que se encarga de regular la acogida de niños en Granada, celebra ahora su décimo aniversario con datos muy optimistas, que han evolucionado favorablemente desde el momento de su creación. En 1998 un menor fue acogido por una familia granadina, por lo que número de niños acogidos se ha multiplicado por 30 en los últimos diez años.
Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. Según datos de la delegación de Igualdad y Bienestar Social, existen en la provincia 400 niños que aún buscan un hogar, y que lo están esperando en los centros de menores granadinos. Y como explica Concha Cuéllar, presidenta de Aldaima, «en estos momentos, en la bolsa de familias acogedoras solamente hay 36 solicitudes, y se necesitan muchas más para atender los diferentes perfiles de los menores». Y es que, la mayoría de los demandantes buscan un niño pequeño y que esté sano, pero también «hay que hacerse cargo de grupos de hermanos, que apenas son acogidos, y de niños con necesidades especiales, bien porque presenten algún tipo de discapacidad, o porque ya son más mayores», asegura Cuéllar.
Una carestía que ayer se puso de manifiesto en el emotivo acto celebrado para conmemorar el décimo aniversario de Aldaima. Instituciones, trabajadores, colaboradores y familias que han contactado con esta entidad estuvieron presentes y alabaron la excelente labor de esta asociación. La encargada de abrir el acto fue la directora general de Infancia y Familias de la Junta de Andalucía, Carmen Belinchón, quien puso de manifiesto «que la mejor medida que puede llevarse a cargo en el sistema de protección del menor es que éste crezca en un entorno familiar», por lo que agradeció a Aldaima por ello y a todos los hogares que hacen que esto sea posible.
Formas de acoger
Entre las modalidades de acogimiento, el que se realiza en familia extensa, es decir, cuando un pariente de los padres del niño se hace cargo de él, tiene preferencia respecto al acogimiento en familia ajena. En la provincia, es la más demandada, actualmente doscientos menores conviven ya con sus tíos, abuelos o primos. Como cuenta Cuéllar, «desde septiembre de 2007, Aldaima viene desarrollando un programa de seguimiento, formación y apoyo a la familia extensa acogedora, y en estos primeros nueve meses de andadura se ha puesto en evidencia la fuerte demanda que existía de un programa de estas características, por el elevado número de familias acogedoras que han pedido nuestro apoyo».
El último programa que Aldaima acaba de incorporar es el llamado 'Acogimiento Simple en Familia Acogedora de Urgencia', puesto en marcha el pasado mes de abril y «para el que se necesitan muchas personas que deseen hacerse cargo de un menor en un momento puntual», dice Cuéllar. Esta modalidad se ocupa de los niños cuando es necesario actuar de forma inmediata y urgente, ofreciéndoles la posibilidad de estar arropados por un ambiente familiar aunque el tiempo de estancia en la familia sea corto.
Desde su andadura, siete menores de la provincia se han beneficiado de este programa, que se diferencia de los demás por no tener una duración superior a seis meses y porque los padres de acogida reciben una remuneración.
Cómo acoger
Desde Aldaima, se incide en que los diferentes Programas de acogimiento familiar tratan de facilitar la mejor alternativa a los menores en aquellos casos en que es necesario separarlos de su entorno familiar porque no están siendo bien atendidos por sus progenitores.
Aldaima proporciona asesoramiento, preparación y apoyo a cualquier familia o persona mayor de edad que desee acoger a un niño, o ya lo esté haciendo. Según Cuéllar, «la mayor publicidad es el 'boca a boca', pero también se elaboran campañas de sensibilización en colaboración con la Consejería de Igualdad y Bienestar Social».
Por otro lado, hasta el 17 de diciembre, el hotel Abades Nevada Palace acogerá una exposición con fotografías de niños con sus familias de acogida de toda Andalucía.
En la web http://aldaima.blogspot.com se puede encontrar toda la información sobre esta asociación, así como las diferentes modalidades de acogida. Aquellos que estén interesados, pueden ponerse en contacto con Aldaima a través del teléfono 958 25 52 03, y en el correo electrónico aldaima@terra.es.
FICHA
Exposición: Fotografías de niños en familias de acogida
Lugar: Hotel Abades Nevada Palace
Dirección:
Horario: Ininterrumpido
Duración: Del 10 al 17 de diciembre
http://www.ideal.es/granada/20081212/granada/unos-menores-buscan-familia-20081212.html