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lunes

1.500 menores tutelados permanecen ingresados en centros de internamiento


La Junta apela a la solidaridad de las familias para acoger a 1.500 menores


Los niños tutelados permanecen internados en centros de acogida


familias de acogidaLa consejera de Salud y Bienestar Social, María Jesús Montero, apeló ayer a la solidaridad de los andaluces para que los 1.500 menores tutelados que permanecen ingresados en centros de internamiento sean acogidos por familias, en especial los 174 menores de 7 años que están internados. Estos menores de 7 años ingresados en centros de acogida se han reducido un 30% en los dos últimos años, pero el objetivo del Gobierno es que todos los menores estén acogidos por familias y ninguno de ellos esté en centros al final de esta legislatura.

Montero destacó que la fórmula de una familia que tutela al menor es mucho mejor para el desarrollo del niño desamparado que su ingreso en un centro de acogida. "Un ambiente familiar y afectivo siempre es más conveniente que el de un centro, por muy amigable que este sea". Y esta defensa de los intereses del menor desamparado siempre ha de primar sobre cualquier otra cuestión, apostilló la consejera.

"Sin duda la crisis económica aumentará la situación de estrés familiar y de abandono de menores y dificultará que muchas familias puedan acogerlos", admitió Montero. Sin embargo, esta confió en la solidaridad de las familias, que saben que hay familias "que lo están pasando peor". A pesar de la crisis, las cifras de acogidas aún no han sufrido un grave descenso: "Estos gestos de acogida suponen una esperanza y un gran beneficio en términos afectivos y de satisfacción personal (...) Una muestra de compromiso social como no hay otra", señaló Montero.

Cada año se registran en Andalucía un millar de casos de menores que deben de ser tutelados por encontrarse en situación de desamparo familiar, la mayoría de los cuales son acogidos por familiares, sobre todo abuelos y tíos. Actualmente se contabilizan 6.141 menores con alguna medida de protección en Andalucía, de los cuales 3.824 están en un régimen de acogimientofamiliar, la mayoría de ellos, 2.528 niños, acogidos por un familiar suyo.

La edad media de los menores acogidos es de 8,6 años y el 72% de ellos ha sufrido abandono o maltrato psicológico de sus progenitores. Dentro de los colectivos de menores susceptibles de acogimiento familiar destaca el grupo de niños con unas necesidades especiales que hacen más dificultoso su acogimiento, ya que superan los siete años, tienen una discapacidad física, intelectual o sensorial, padecen una enfermedad crónica o son portadores del VIH.

En los centros de protección hay 238 menores con necesidades especiales pendientes de poder beneficiarse de una medida de integración familiar y son las provincias de Huelva, Málaga y Sevilla donde se concentra el mayor número de estos menores.

Vía elpais.com

jueves

Reforma de la legislación de protección del menor


Unicef pide reforzar la participación de los menores en los procesos de acogimiento familiar


El responsable de Políticas de Infancia de Unicef, Gabriel González-Bueno, ha solicitado al Gobierno, con motivo de la reforma de la legislación de protección del menor, que se refuerce la participación de éste en los procesos de acogimiento familiar, residencial o adopción.

En declaraciones a Europa Press, González-Bueno ha valorado que el Ejecutivo quiera actualizar esta legislación para favorecer el acogimiento familiar frente al residencial, al considerar éste último el "peor" de los sistemas de protección, pero también ha solicitado que en la futura ley se establezcan unos "criterios comunes y más precisos" sobre lo que significa "escuchar" al menor en estas situaciones.

"Hay que ver cómo se escucha a los menores, cómo se toman las decisiones sobre ellos y cómo se revisan (...) Tiene que haber unos criterios de evaluación y seguimiento que tienen que estar mínimamente aclarados y unificados en la nueva ley, que sirva de marco común para las administraciones autonómicas, que son las que tienen la competencia en este ámbito", ha insistido.

Asimismo, ha advertido de que esta "desjudicialización" del acogimiento familiar con el objetivo de agilizar los procedimientos, tal y como propone el Gobierno en el documento al que ha tenido acceso Europa Press, no conlleve una menor atención al interés superior del menor. Según el borrador, será la administración competente la que tome esta decisión y no un juez.

González-Bueno también ha considerado relevante la propuesta de que pasados dos años desde la declaración de desamparo del niño ya no sea necesario que los padres biológicos den su permiso para dar en acogida o adopción a su hijo. En este sentido, ha señalado que al no existir este límite se estaban produciendo largas o indefinidas estancias en centros residenciales.

"Lo mejor para un niño es que esté en lo más parecido a un entorno familiar", ha explicado, para añadir que la oposición de unos padres biológicos pasado un tiempo determinado "no puede obstaculizar el proceso de acogimiento". En este sentido, ha indicado que los dos años que propone el Gobierno son suficientes.

Además, ha alertado de que el mayor impulso al acogimiento familiar temporal no esté motivado por cuestiones económicas, ya que este tipo de medida también precisa un coste. En este sentido, se ha referido a la necesidad de apoyar a la familia acogedora, sobre todo al inicio del proceso, además de establecer un seguimiento y evaluación para conocer cómo se encuentran las dos partes, tanto el menor como la familia que lo acoge.

Vía EUROPA PRESS

lunes

Será la administración


El acogimiento familiar de un menor ya no será dictado por un juez


El acogimiento familiar de un niño o adolescente que ha tenido que ser separado de su familia de origen ya no será dictado por un juez, sino que será competencia de las entidades públicas de protección de la infancia, según el documento de reforma de la legislación de protección de los menores que prepara el Gobierno y al que ha tenido acceso Europa Press.

De esta forma, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales junto con el Ministerio de Justicia quieren "desjudicializar" este procedimiento de ubicación temporal de un menor con el objetivo de "agilizar y mejorar" la tramitación actual, que, según advierten en el texto, genera "complicaciones procesales, dilaciones y duplicidad de procedimientos". Además, advierten de que se va a dar "prioridad" en el acogimiento familiar a los casos de niños menores de tres años.

Otro de los cambios más relevantes sobre medidas de protección de la infancia que recoge el documento es que, por primera vez, se establece un límite máximo de edad de 50 años entre el adoptante y el adoptado, de forma que los recién nacidos sólo podrán ser adoptados por personas menores de 50 años.

Hasta ahora, el Código Civil (art. 175) sólo regulaba que el adoptante fuera mayor de 25 años y que tuviese, como mínimo, catorce años más que el adoptado. De esta forma, la adopción de un chico de 17 años sólo podrá ejercerse por una persona mayor de 31 años.

Además, el Gobierno prevé añadir una nueva condición para establecer la idoneidad para la adopción nacional para asemejarla a la internacional. De esta manera, propone que los padres que tengan un hijo biológico o adoptado declarado en desamparo o en situación de guarda administrativa o judicial no podrán ser declarados idóneos para adoptar.

Para "mejorar" el proceso de la tramitación de la adopción, el grupo de trabajo de Sanidad y Justicia que está elaborando esta reforma establece que no será necesario el asentimiento de los padres biológicos, previsto con carácter general cuando hubieran transcurrido dos años sin que estos hubieran revocado la declaración de desamparo de su hijo.

El Ejecutivo plantea también que las administraciones públicas puedan reclamar a los padres de menores en desamparo o guarda judicial o administrativa una cantidad vinculada a los gastos derivados del cuidado y atención de sus hijos, en función de sus posibilidades económicas.

41.458 ACOGIMIENTOS FAMILIARES EN DIEZ AÑOS


En España se han dictado un total de 41.458 resoluciones de acogimiento familiar de menores en diez años, de las que 12.289 son judiciales y 29.169 administrativas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cuyo último recuento data del año 2008.

Asimismo, en este mismo periodo, entre 1998 y 2008, se han producido 9.521 adopciones nacionales y 91.976 altas de acogimiento residencial o ingreso en un centro de menores. Esta última medida, al igual que el acogimiento familiar, es temporal y se produce a partir de la asunción de la tutela y como forma de ejercer la guarda cuando los titulares de la patria potestad o la entidad pública lo estimen oportuno.

En cuanto a los datos de tutela 'ex lege', adoptada por la entidad pública en situaciones de desamparo de menores, por la que se asume la tutela por mandato legal, entre 1998 y 2008 se han dictado 69.571 altas.

Vía EUROPA PRESS

miércoles

EL FUTURO DE LOS MAS PEQUEÑOS

Unos 150 niños viven en centros de menores a la espera de ser acogidos

Vivir con la familia biológica no siempre es garantía de una infancia feliz. A veces, es sinónimo de todo lo contrario. Crecer en un entorno desestructurado, ser víctima de abusos o malos tratos, de negligencia en el cuidado o sufrir la muerte de los progenitores puede llevar a los servicios de protección de menores a actuar para asumir la tutela de un niño. En estos casos, los chicos, ya sean bebés o adolescentes, dejan automáticamente de vivir con sus padres para trasladarse a un centro de menores y de ahí, cuando hay suerte, a una familia de acogida.

El acogimiento es una fórmula que permite a los menores evitar que su infancia suponga una peregrinación por centros de menores y la posibilidad de rehacer sus vidas en un entorno familiar. Aunque la primera opción que se baraja cuando se produce una declaración de desamparo es el acogimiento en familia extensa (normalmente abuelos o tíos), esta vía no siempre es posible, por lo que se recurre a la generosidad de familias ajenas que deciden hacerse cargo de los menores. En la provincia de Córdoba hay 22 niños menores de siete años y 139 que superan esta edad que viven de forma permanente con una familia que no es la suya frente a un total de 79 que lo hacen con parientes.

La Junta de Andalucía establece tres tipos de acogimiento. El de urgencia, para bebés y niños muy pequeños; el acogimiento simple, de carácter temporal, y el permanente, que puede darse en niños de cualquier edad.

NO ES UNA ADOPCION

La diferencia entre un acogimiento y una adopción es, básicamente, que la relación con la familia biológica no se rompe y que la tutela de los menores no pasa a los padres de acogida sino que reside en la Administración.

Según la asociación AVAS, encargada de gestionar los acogimientos en Córdoba, el acogimiento permanente de niños mayores de siete años es el más difícil. "Las familias quieren tener en casa a niños muy pequeños porque imaginan que dan menos problemas, pero hay una gran necesidad de acoger a los que son un poco mayores porque de ello depende que estos niños tengan un futuro", explica una de las responsables de la entidad. Y es que no hay que olvidar que la ley considera que los niños al cumplir 18 años dejan de ser menores, por lo que muchos de los niños que han sido retirados de sus familias por problemas importantes, si no han sido acogidos, se ven abocados a volver con sus familias biológicas al cumplir la mayoría de edad porque ya no tienen adónde ir. Solo en Córdoba, alrededor de 150 niños viven en centros de menores, de los cuales una decena son mayores de siete años y están ya esperando el acogimiento. "Otros muchos se pasan la infancia en centros, donde por muy bien que estén, nunca es como vivir en una familia".

"En la provincia hay familias en lista de espera para acogimientos de urgencia, es decir, para acoger temporalmente a bebés que han sido retirados a sus familias y están a la espera de una adopción, el problema está en encontrar a los que quieran hacerse cargo de niños más mayores y de forma indefinida", comentan desde AVAS.

 

El 92% de los menores alcanzaron una convivencia positiva con la familia de acogida

La mayoría de menores en acogimiento familiar se adapta positivamente en contra de la creencia popular


La mayoría de menores en situación de acogimiento se adapta positivamente a la familia de acogida según un estudio realizado desde el grupo de investigación Desarrollo y Contextos Educativos de la Universitat Jaume I de Castellón, que concluye que el autoconcepto que tiene de sí mismo el menor es la variable más determinante de cara a una correcta adaptación a la familia y revela que es falsa la creencia popular de que son menores muy problemáticos.


En el caso de la provincia de Castellón, analizado en la tesis “La adaptación del menor al proceso de acogimiento familiar”, el 92% de los menores a los que se hizo seguimiento alcanzaron una convivencia positiva con la familia de acogida y el 60% de ellos no presentaban problemas psicológicos de ningún tipo.

A pesar de que los menores en acogida proceden de familias multiproblemáticas, con antecedentes de negligencia principalmente, presentan después de más de un año conviviendo con las familias de acogidas altos niveles generales de autoconcepto, ausencia de problemas psicológicos y una buena adaptación al acogimiento valorada por ellos mismos y por los profesionales. Alicia Ballester, autora de la tesis, destaca que estas conclusiones ofrecen “una visión positiva sobre el crecimiento personal e interpersonal ante la adversidad del menor en acogida”.

Para el desarrollo de la tesis se estudió la situación de 25 menores, que representaban la práctica totalidad de casos de acogimiento familiar en la provincia de Castellón ya que únicamente se excluyeron los casos de bebés y aquellos que llevaban menos de un año con la familia de acogida. En este sentido, Lidón Villanueva, profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación y directora de la tesis, destaca el escaso número en la provincia de Castellón de familias ajenas de acogida, es decir, aquellas que no tienen ningún lazo biológico con el menor.

“El estudio revela que es falsa la creencia de que el menor en acogida tiene problemáticas importantes, ya que en la mayoría de los casos no aparecen problemas psicológicos ni de ningún tipo a pesar de haber pasado algunos de ellos por experiencias de maltrato, por acogimientos residenciales y por situaciones que harían probable que aparecieran problemas. Pero el dato curioso y optimista es que no se dan y, en todo caso, si se presentan problemas son mayoritariamente de conducta”, explica Villanueva.

El estudio ha analizado diversas variables como las condiciones previas del menor, las características de los padres de acogida, la personalidad del menor, etc., resultando que la variable que mejor permite predecir una buena adaptación es el autoconcepto del menor. “De todas las variables estudiadas, la que nos da la pista de si va a estar bien es el concepto que el menor tenga o se esté formando de sí mismo”. “La mejora de este autoconcepto es en gran medida resultado del efecto positivo de los padres de acogida, del cariño y el amor que le dan”, explica la investigadora ya que “el niño muchas veces por primera vez obtiene una imagen positiva de sí mismo y eso le ayuda a adaptarse mejor y a crecer”. Por ello, entre las conclusiones de la tesis se destaca la necesidad de formar a los padres de acogida en habilidades de estimulación y potenciación del autoconcepto. “Nos interesa el éxito de la acogida y sabemos que trabajando el autoconcepto va a ir bien”, destaca la investigadora.

En el caso de los menores que han sufrido situaciones de maltratos, el autoconcepto suele ser más negativo, según revela el estudio. Sin embargo, “aquellos menores cuyos padres tienen alguna problemática como adicciones, problemas psicológicos, etc., presentan autoconceptos más altos incluso que la media, es decir, ante las dificultades de sus padres ellos tienen la capacidad de distanciarse y ser autónomos, de decir esos son los problemas de mis padres y yo soy otra cosa. Eso dice mucho a favor de la resiliencia de estos niños para salir adelante y del efecto de las familias acogedoras con las que están”. La media del tiempo de permanencia con la familia de acogida entre los menores estudiados era de 6 años y la conclusión es que “esa permanencia en una familia positiva hace que los menores puedan superar sus experiencias pasadas, distanciarse de ellas, crecer y renacer frente a la adversidad. Este es el mensaje más positivo de este estudio”, resalta la profesora.

La metodología utilizada para desarrollar el estudio ha consistido en la realización de cuestionarios a los menores, a las familias de acogida y a los técnicos encargados de realizar el seguimiento, que se repitieron a los dos años. En este tiempo, de los 25 menores analizados, únicamente se produjo un caso de renuncia por parte de la familia de acogida ante los problemas de adaptación; mientras que otra de las menores decidió volver con su familia biológica al alcanzar la mayoría de edad. En este caso, Lidón Villanueva asegura que “lo normal es que cuando vuelva con sus padres ese autoconcepto, esas habilidades que ha adquirido las mantenga e incluso las transmita a su familia biológica”.

Faltan familias de acogida


El perfil de las familias acogedoras en la provincia de Castellón es de padres con estudios medios y con edades muy altas, el 80% de los cuales tienen hijos biológicos y algunos incluso nietos. En gran parte de los casos la madre, ama de casa, se encarga del cuidado de los menores. Además, la mayoría tienen acogimientos sucesivos ya que casi todos repiten. “Para las familias la experiencia es totalmente positiva, desearían más espacio físico y más tiempo para tener más oportunidades de ayudar a los chavales. Y eso a pesar de que cuentan que el momento de la despedida es duro, porque es necesario que se produzca una vinculación afectiva, pero ellos tienen la gratificación de que pueden acoger a un nuevo menor y de que luego muchos mantienen relación”. Desde el primer momento que entra el menor a una casa, los técnicos advierten a la familia de que tienen que preparar la despedida. Por ello, el acogimiento es un sentimiento altruista, sin sentido de propiedad y en el que lo que se busca es hacer el bien a muchos niños y niñas.

El bajo número de familias acogedoras en la provincia de Castellón hace necesaria, según Villanueva, la difusión de este recurso, especialmente entre nuevos perfiles como colectivos relacionados con el cuidado a los demás, de forma que se contara también con familias acogedoras más profesionalizadas como ocurre en otros países europeos y que resultan especialmente útiles para la acogida de menores que requieren cuidados especiales. Además de este tipo de acogimiento de menores con necesidades educativas especiales, hay distintos tipos de acogimientos: de urgencia, para tan solo unos días o semanas hasta que se busque una salida a una situación sobrevenida; acogimiento simple, de uno o dos años; y permanente, cuando se superan estos tiempos. Entre las conclusiones de la tesis se hace hincapié en la necesidad de divulgar este recurso con el fin de conseguir más familias voluntarias, de cualquiera de estos tipos, ya que se ha demostrado que los resultados son altamente positivos.

martes

SEXTA EDICIÓN DE LOS PREMIOS “ANDALUNA DE ATENCIÓN A LA INFANCIA”.

Premios Andaluna de Atención a la Infancia

Resolución de 23 de abril de 2012, de la Dirección General de Infancia y Familias, por la que se convoca la sexta edición de los premios “Andaluna de Atención a la Infancia”. (BOJA de 4 de mayo de 2012) Texto completo.

RESOLUCIÓN DE 23 DE ABRIL DE 2012, DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE INFANCIA Y FAMILIAS, POR LA QUE SE CONVOCA LA SEXTA EDICIÓN DE LOS PREMIOS “ANDALUNA DE ATENCIÓN A LA INFANCIA”.

Preámbulo

Mediante Orden de 24 de junio de 2009, por la que se regulan los premios “Andaluna de Atención a la Infancia” de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social (BOJA núm. 129, de 6 de julio), se aprobaron las bases generales de estos premios, con la finalidad de reconocer públicamente la labor de aquellas Administraciones Públicas, instituciones y entidades sociales, así como de personas físicas y jurídicas y medios de comunicación social que más se hubieran distinguido en la acción divulgativa de los derechos de las personas menores, así como en su respeto y protección, estableciéndose en esta Orden cuatro modalidades diferentes de premios.

Posteriormente, dicha Orden fue modificada por la Orden de 25 de julio de 2011 (BOJA núm. 152, de 4 de agosto), a fin de incorporar a la misma los resultados de la experiencia adquirida durante el período de vigencia de estos premios.

En esta nueva Orden se pretende, por una parte, resaltar la importante labor que las Corporaciones Locales vienen realizando en sus municipios en pro de los derechos de las personas menores en Andalucía, mediante la modificación del apartado a) del artículo 3 de la Orden de 24 de junio de 2009 y, por otra parte, crear una nueva modalidad de premio con la finalidad de reconocer el compromiso que las familias vienen asumiendo en la atención y protección a la infancia, por lo que se añade un nuevo apartado e) al citado artículo 3, creando el premio “Andaluna al acogimiento familiar”, con el objeto de lograr la integración social de las personas menores en situaciones de especial dificultad, garantizando con ello el derecho de estos menores a crecer en el seno de una familia.

De este modo, se regula actualmente en la normativa vigente, cinco modalidades de premios “Andaluna de Atención a la Infancia” que son las siguientes:

Promoción de los Derechos de la Infancia a las iniciativas públicas locales, dirigidas a Corporaciones Locales andaluzas que hayan destacado por medidas de carácter innovador en el fomento, difusión y sensibilización a favor de los derechos de las personas menores y, en particular, del derecho de participación de la infancia y de la adolescencia, así como a través de la elaboración y desarrollo de Planes Locales para su defensa y protección.

Defensa de los Derechos de la Infancia, a la Administración Pública, institución, entidad social, persona física, persona jurídica o medio de comunicación social que en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía se haya distinguido por sus actuaciones encaminadas a evitar situaciones de desprotección o a la atención integral de las personas menores de edad en el caso en que se produzcan estas situaciones.

Trayectoria en Defensa de los Derechos de la Infancia, a la Administración Pública, institución, entidad social, persona física, persona jurídica o medio de comunicación social que en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía se haya distinguido por su labor permanente y duradera en la promoción, prevención, protección o defensa, en general, de los derechos de las personas menores de edad.

Defensa y Protección de los Derechos de la Infancia por Personas Menores de Edad y Jóvenes de hasta 21 años de edad, que en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía se hayan distinguido por alguna actuación concreta, especialmente destacada y digna de especial significación, en defensa y protección de los derechos de la infancia, teniendo en cuenta especialmente su juventud.

Acogimiento familiar, destinado a las familias que participan activamente en las diferentes modalidades del Programa de Acogimiento Familiar de personas menores que se desarrolla por la Junta de Andalucía con el objeto de reconocer la labor realizada por las mismas, a fin de lograr la integración social de las personas menores en situaciones de especial dificultad, garantizando con ello el derecho de estos menores a crecer en el seno de una familia.

Asimismo, dada la gran calidad de las candidaturas que se vienen presentando en las sucesivas convocatorias, se regula la posibilidad de que el Jurado conceda, también por unanimidad, una o varias Menciones Especiales por cada uno de los premios otorgados.

Finalmente, en la disposición adicional primera de la Orden de 24 de junio de 2009, se estableció que las siguientes ediciones de estos premios serían convocados mediante resolución de la Dirección General de Infancia y Familias.

En su virtud, y en uso de las competencias que me confiere la mencionada disposición adicional primera de la Orden de 24 de junio de 2009,

RESUELVO


Primero. Convocatoria de premios en su sexta edición.

Se convoca la sexta edición de los premios “Andaluna de Atención a la Infancia”, que se regirán por las bases generales aprobadas por la Orden de 24 de junio de 2009, de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, por la que se regulan los premios “Andaluna de Atención a la Infancia”, modificada parcialmente por la Orden de 25 de julio de 2011 de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social.

Segundo. Plazo de presentación de candidaturas.

1. El plazo de presentación de candidatura comenzará el día siguiente al de la publicación de la presente Resolución en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía y finalizará el 15 de junio de 2012.

2. El fallo del Jurado se adoptará con anterioridad al día 31 de octubre de 2012.

Tercero. Eficacia.

La presente Resolución entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

lunes

Cruz Roja Almería busca a familias dispuestas a participar en el Programa de Acogimiento Familiar

Cruz Roja busca familias para acogimientos de menores ante la cantidad de niños en situación de desamparo


Cruz Roja Almería busca a familias dispuestas a participar en el Programa de Mediación para el Acogimiento Familiar de Menores de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social ante la cantidad de niños que se encuentran en situación de desamparo en la provincia, por lo que se requieren más familias para participar en este plan que el año pasado contó con cerca de 150 menores tutelados.

Según informa Cruz Roja en una nota, el objetivo de este programa es dar respuesta a las necesidades de determinados niños que no pueden ser atendidos adecuadamente por sus padres o tutores, por medio de la convivencia e integración en otro núcleo familiar donde puedan recibir una atención integral.

En la actualidad, según los datos publicados por la Delegación Provincial para la Igualdad y Bienestar Social, la la provincia cuenta con 481 niños españoles y extranjeros, que se encuentran en situación de desamparo. Los treinta centros de los que dispone la Administración en la provincia destinados a estos menores tutelados registran una ocupación de más del 90 por ciento, datos que "justifican una creciente necesidad de familias acogedoras".

El acogimiento familiar presenta diferentes modalidades, que van desde la familia extensa, en la que el menor es acogido por personas de su propia familia, hasta la familia ajena, en la que no existen lazos de parentesco o estos son superiores al tercer grado. Por otro lado, según el tiempo de duración, el acogimiento puede ser simple o permanente, de manera que en el primero de los casos el menor vuelve con su familia en un tiempo establecido o que pasa a otra medida de protección con un máximo de dos años; mientras que el segundo --dirigido a menores de siete años-- es aquel en el que no hay previsión de retorno y se estiman periodos indefinidos.

Un tercer criterio hace referencia al acogimiento en función de las necesidades y características de los niños. El acogimiento de urgencia trata de dar respuesta a situaciones de emergencia y es exclusivo para menores de seis años, requiriendo de disponibilidad absoluta por parte de al menos una de las personas acogedoras. Por otra parte, el acogimiento profesionalizado se aplica a niños con graves necesidades especiales ocasionadas por una enfermedad grave, problemas de conducta, discapacidad física, psíquica o sensorial, o menores que precisen de un apoyo especial debido a los malos tratos o abusos sexuales.

NO ES ADOPCIÓN

El acogimiento familiar se concibe como una medida complementaria y no como una sustitución de la familia biológica, dado que se pretende, no sólo dar respuestas a las necesidades del menor, sino también ayudar a la familia biológica a la superación de los problemas que desencadenaron la separación. De este modo, se trata de una alternativa de convivencia frente a un internamiento residencial, ya que supone la plena integración del menor en la vida de la familia que lo acoge, que se compromete a tenerlo consigo, cuidarlo y educarlo como si fuese un miembro más, favoreciendo su desarrollo.

Así, el compromiso social y el sentido de voluntariedad de las familias acogedoras se convierten en dos elementos indispensables del acogimiento. Desde el punto de vista legal, pueden ser familias acogedoras todas las personas mayores de edad, residentes en algún municipio de la comunidad autónoma andaluza, siempre y cuando no sean solicitantes de adopción.

Una persona soltera puede ser acogedora, al igual que las familias monoparentales, homoparentales o parejas de hecho, con o sin hijos. Las familias que se decidan a acoger a un menor contarán con el apoyo continuo del equipo técnico del Programa de Acogimiento Familiar de Cruz Roja Almería y de sus voluntarios. Además, este equipo realiza un estudio detallado de la familia o persona solicitante, con el fin de valorar su idoneidad.

En cuanto a los menores, provienen de centro de protección o bien de situaciones de riesgo con sus familias. Pueden ser niños solos o grupos de hermanos. En el caso del acogimiento profesionalizado y de urgencia deberán cumplir los requisitos específicos para cada modalidad. Las personas interesadas en recibir más información pueden contactar con el Programa de Acogimiento en la Asamblea Provincial de Cruz Roja Española en Almería, situada en el Parque Nicolás Salmerón, 28, o bien llamando en el teléfono 950.257.166.

Vía europapress.es

LA JUNTA DE ANDALUCÍA TIENE A CASI 500 MENORES DE EDAD TUTELADOS EN ALMERÍA

Los centros de acogida de menores están al 90% en Almería con casi 500 tutelados

En lo que va de año la Delegación de Igualdad de la Junta ha tramitado ya 16 desamparos · Cada vez son más las familias homosexuales que adoptan a niños y niñas que están en situación de desamparo



La Junta de Andalucía tiene a casi 500 menores de edad tutelados en Almería. Según los datos que maneja la propia Delegación de Igualdad y Bienestar Social, en total son 481 los niños y niñas, españoles y extranjeros, que se encuentran en centros de acogida o bien en acogimiento tanto por familiares cercanos distintos a sus progenitores, como por familias ajenas que los tienen en sus hogares de forma provisional hasta que encuentran una familia de adopción o alcanzan la edad idónea para permanecer en uno de los 30 centros que tiene la Junta en la provincia.

Según aseguró a Diario de Almería la Jefa de Servicio de Protección de Menores de la Delegación de Igualdad, actualmente la capacidad de acogida en centros se encuentran con una ocupación de más del 90%. Son 326 las plazas conveniadas, y con la llegada de extranjeros en pateras las capacidades de espacio se ven bastante mermadas, con lo que "ha habido veces que nos hemos visto desbordados, especialmente en los meses de verano". En lo que va de año, la Junta ha tramitado ya 16 resoluciones de desamparo. En la mayoría de los casos, detrás de cada menor hay una compleja situación familiar e incluso una tragedia. Como explicó la jefa de Servicio de Protección de Menores, "la mayoría de los menores han sido tutelados debido al abandono al que los tenían sometidos los padres y la desestructuración del núcleo familiar. En este caso, la inmigración y la falta de recursos económicos son las causas más frecuentes que llevan a un desenlace semejante, aunque en muchas ocasiones con final feliz". Pero también los casos de abuso sexual y el maltrata físico acapara parte de las tutelas actuales. Los centros de salud, colegios e institutos, e incluso los propios menores a través del teléfono de la infancia son los que denuncian la problemática. Y también los servicios sociales comunitarios, que además de denunciar y poner en conocimiento de la administración la situación, también se encargan de realizar un seguimiento a las familias afectadas o incluso ayudarles para evitar el desamparo. La crisis económica ha hecho que el número de resoluciones de desamparo que tramitó la Junta de Andalucía el año pasado se superara en 76 más que el año anterior, en 2010. Y a tenor de las cifras que se han registrado en los tres primeros meses del año 2012, la tendencia parece que seguirá la misma línea de aumento.

Cada año se registran alrededor de un 20% de reintegraciones familiares, es decir, que los menores vuelven con sus padres biológicos después de que tanto el menor como los padres hayan superado los correspondientes programas de diagnóstico, y de que la Junta haya comprobado la idoneidad de la medida. En estos meses también se han constituido diez adopciones y 21 preadopciones. La mayoría de las parejas que dan el paso son españolas y, aunque no hay un perfil determinado, cabe destacar el incremento de parejas homosexuales que se deciden a adoptar, así como matrimonios que ya tiene hijos biológicos y familias monoparentales.


miércoles

En 2011 solamente tres hogares participaron en el programa de protección al menor

Cruz Roja denuncia falta de familias de acogida de menores en Ávila


La organización destaca que, en 2011, solamente tres hogares participaron en el programa de protección al menor



Ávila tiene «mucho trabajo por delante» en materia de acogimiento familiar, tal y como resaltó Cruz Roja, desde donde informaron que en 2011, de las 24 familias que pasaron por los cursos preparatorios para la recepción temporal de menores, tan solo tres formaron parte del programa final.

Por ello, desde este organismo hicieron un llamamiento a la sociedad abulense ante la demanda de niños y niñas que necesitan de un hogar temporal. Para salir al paso de la situación, Cruz Roja recurre a las familias que acogen a más de un pequeño, como es el caso de algunos de los 16 núcleos familiares involucrados. Aún así, a día de hoy hay siete menores en lista de espera, que si no encuentran destino en Ávila, podrían marcharse a otras provincias de Castilla y León, «alejándolos de sus padres».

El procedimiento es «muy sencillo aunque largo»: tras la fase de información, los miembros del programa llevan a cabo un curso de formación, actualmente activo, en el que están inscritas cinco parejas, que empezaron su formación a finales de febrero y terminará el 14 de marzo. Tras este trámite, se realiza un proceso de valoración a través de una serie de entrevistas de «carácter psicosocial», cotejado por el nivel educativo, moral y psicológico de las familias. Con todo ello, una comisión de valoración les registra como «aptas para el acogimiento» y se mantienen a la espera de que el perfil de los solicitantes encaje con el de los receptores.
A partir de este momento, familia y niño inician un periodo de acoplamiento que terminará con la firma de un documento en el que se especifica las condiciones del acogimiento.

En este sentido, Margarita García, responsable del programa de acogimiento de Cruz Roja de Ávila, hizo un llamamiento a las «verdaderas vocaciones», ya que consideró que la crisis no afecta a esta decisión premeditada por las familias. En cambio, un factor importante es el «emocional», debido a la temporalidad de la estancia de los niños, razón por la que en el curso de formación se prepara tanto para el recibimiento como para la separación. Por ello, es importante que desde el principio, los padres de acogida asuman un rol de «padrinos», sin dejar de «perder el contacto» a pesar del alejamiento.

En cuanto al perfil de las familias, García destacó que «no hay ningún patrón establecido», aunque los interesados suelen ser «trabajadores con una vida organizada», propios de «a clase media». De esta manera, la responsable del programa quiso recalcar que «no hay que ser millonario», de hecho en Ávila, encontramos «heterogeneidad», porque acogen tanto personas casadas, solteras, monoparentales, con hijos o sin ellos. Pero sí hay límites: mujeres embarazas o con hijos de menos de un año, parejas que estén en trámites de adopción y los que hayan sido privados de la patria potestad de sus hijos. Para ayudar al acogimiento familiar, la Junta de Castilla y León da un apoyo económico a las familias de manera mensual, cuantía que ronda alrededor de los 300 euros, que aunque no es muy elevada el montante final fluctúa según las características del menor.

lunes

74 'familias canguro' velan en la Región de Murcia por 245 menores tutelado

Este programa de acogimiento temporal de niños evita su institucionalización, mientras se realiza el proceso de diagnóstico y valoración de los menores, necesario para su adopción
La consejera de Sanidad y Política Social, María Ángeles Palacios, mantuvo un encuentro con una treintena de familias murcianas que participan en el Programa de Acogimiento Familiar de Urgencia y Diagnóstico, más conocido como 'Familias Canguro', y destacó la labor social, humana y solidaria que llevan a cabo.

'Familias Canguro' es un programa de acogimiento temporal de niños con edades comprendidas entre los cero y los seis años, que evita su institucionalización, mientras se realiza el proceso de diagnóstico y valoración de los menores, necesario para su adopción.
Los niños incluidos en este programa proceden tanto de progenitores que han manifestado su renuncia a ellos y su consentimiento para la adopción, o porque no existe posibilidad de que el menor vuelva a su entorno familiar por las características propias de las mismo. También pueden ser incluidos en el programa niños y niñas en situación de guarda temporal a petición de los padres o menores cuya tutela corresponde a la Administración y sus condiciones de salud no hacen aconsejable su internamiento en un centro.

En cuanto a la red de familias canguro existente en la Región de Murcia, desde que se puso en marcha este programa en el año 2005 y hasta el día de hoy, está formada por un total de 74 familias que se han hecho cargo o lo hacen en este momento de 245 menores. Las familias participantes pasan un proceso de formación complejo que garantiza que el cuidado que van a prestar al menor es el adecuado y muestran su disponibilidad para acoger a un niño en cualquier momento que sea necesario.

Palacios destacó que la formación de estas familias no solo está dirigida a los cuidados que debe recibir el menor, si bien es cierto que ese es el objetivo prioritario, garantizar la seguridad y el bienestar de ellos, también, dijo, “se trabajan aspectos emocionales importantes que ayudan a estas familias a poder separarse de los bebés después de un periodo de convivencia”.

1.314 menores tutelados
Por otra parte, hay que señalar que en la actualidad la Consejería de Sanidad y Política Social tiene tutelados un total de 1.314 menores que, o bien se encuentran en centros, o bien con familia extensa (parientes), familias ajenas o en programas de acogimiento temporal, en el que está incluido el de ‘Familias Canguro’.

El mayor número de menores tutelados (748) permanece en acogimientos temporales con familia extensa, le siguen los menores internados en centros de la Región (233) y los acogimientos con familia ajena (227). El resto de menores se encuentran dentro de los programas de acogimiento temporal ACOFAMT, de acogimiento especial, MENA para los menores extranjeros no acompañados que llegan a la Región, y Familia Canguro.

Vía laverdad.es edición Murcia

Formación de profesionales en atención a menores

FORMACIÓN DE PROFESIONALES EN ATENCIÓN A LA INFANCIA



La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía formará durante este año a más de 1.500 profesionales en la atención a la infancia en la comunidad, a través de 35 acciones formativas presenciales y 31 telemáticas.

La formación está dirigida a profesionales de atención social a la infancia y la adolescencia en Andalucía, así como a quienes desde otras áreas, como la educación, la salud, o las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se relacionan con las necesidades infantiles.


El Plan de Formación también contempla el acogimiento familiar, respondiendo así a una de las prioridades en la protección a la infancia que trata de potenciar la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social. Esta medida se centra en la convivencia en familias de acogida para menores que por alguna circunstancia no pueden estar con sus progenitores provisional o permanentemente, evitando su estancia en los centros.


Las materias que se imparten versarán, sobre los derechos y políticas de infancia; los métodos y técnicas de intervención y evaluación; los programas de prevención para la infancia y la adolescencia, la mediación familiar; la detección e intervención en casos de maltrato infantil; la integración familiar; el acogimiento familiar; el acogimiento residencial, la adopción y la representación de la infancia en los medios de comunicación.


Los profesionales podrán conocer estrategias para afrontar y detectar las situaciones conflictivas. Se abordará también la utilización de instrumentos para evaluar las capacidades parentales y la idoneidad en el acogimiento y la adopción.


Las acciones formativas ofrecerán información sobre los programas de acogimiento familiar y adopción, y atenderá de manera específica el acogimiento familiar profesionalizado.

viernes

CAMPAÑA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR EN ASTURIAS


EL PRINCIPADO DE ASTURIAS PRESENTA LA CAMPAÑA DE ACOGIMIENTO FAMILIAR PARA AYUDAR A MENORES DESPROTEGIDOS




La consejera de Bienestar Social y Vivienda, Noemí Martín, ha presentado este lunes la campaña de acogimiento familiar que el Gobierno regional ha puesto en marcha para llegar a más familias con e fin de que éstas acojan temporalmente a menores de la región que se encuentran en situación de desprotección.



La campaña, pretende apoyar a los equipos técnicos que van a trabajar en los programas de acogimiento. Asimismo, esta propuesta, que ha contado con una inversión de 120.000 euros, se centrará en "los instrumentos de sensibilización", según ha apuntado Martín .



La consejera ha señalado que en 2010, en Asturias, 707 menores fueron acogidos a través de diferentes programas. Además, ha recordado que desde el año pasado se una incrementado las ayudas a las familias de acogida en un 40 por ciento y que el objetivo es seguir en esa línea.




Otro objetivo es reforzar todos los programas relacionados con el acogimiento familiar, para que los menores puedan tener una familia de referencia, bien sea extensa u otras voluntarias. Por ello se invita a la solidaridad de las familias asturianas y a que se informen sobre el acogimiento de menores.



jueves

Niños de acogida: una opción más

NIÑOS EN ACOGIDA: UNA OPCIÓN MÁS



Según la revista “Mujer Hoy”, en nuestro país hay más de 30.000 menores tutelados por el Estado. No pueden ser dados en Adopción, porque tienen padres biológicos que no han renunciado a ellos, y no pueden regresar a su familia de origen por diversas circunstancias. Sin embargo todo niño debería tener derecho a vivir en el seno de una familia que le quiera. Para estos casos, existen diferentes modalidades de Acogimiento Familiar (Urgencia, Simple, Permanente), según las posibilidades de retorno a la familia biológica.

El acogimiento puede durar tan sólo unos meses. En este caso hablaríamos de un acogimiento en la modalidad de Simple. Es muy difícil criar a un niño sabiendo que en algún momento puede volver con su familia biológica, los lazos que se crean dentro de una familia de acogida son muy profundos. Por ello, no todo el mundo puede acoger en la modalidad de Simple, hay que ser muy fuerte psicológicamente.


Es tarea de los trabajadores sociales buscar a la familia de acogida más adecuada para cada menor.


Es muy diferente el desarrollo de un niño en el seno de una familia que el de otro en un centro de acogida. Esta es una razón de peso para decidirse por la adopción o por la acogida, no obstante, la acogida añade una motivación que es la posibilidad de que el niño que tienes acogido pueda algún día recuperar a su auténtica familia, lo cual sería conseguir un gran reto.

miércoles

La solidaridad de las familias de acogida

LA SOLIDARIDAD DE LAS FAMILIAS DE ACOGIDA



Hasta no hace mucho tiempo, para un niño que por determinadas circunstancias familiares tenía que ser separado de su familia biológica no había otro recurso de protección que el de la institucionalización, con todos los déficits psicológicos y afectivos que ésta comporta.

Para paliar, precisamente, estos déficits, surgió la figura del acogimiento familiar, en un intento de basar el desarrollo psicoafectivo de estos niños en los vínculos personales que definen toda cohesión familiar.

El número de familias de acogida han ido aumentando paulatinamente en los últimos años, aunque aún son más los niños que permanecen en Centros Residenciales que los que tienen la oportunidad de crecer en un ambiente familiar.

Ello no significa que todos los niños que están en Centros Residenciales deban estar en familias de acogida. Son dos formas de proteger al menor, y ambos son necesarios porque para algunos niños lo mejor es el acogimiento en una unidad familiar, pero para otros puede ser más recomendable la permanencia en un Centro Residencial.

Para determinar qué medida tomar, hay que tener en cuenta las características del niño, su situación, las relaciones con su familia biológica, etc. No obstante, muchos de los niños que permanecen en Centros Residenciales podrían pasar a vivir en familias de acogida y ello sería mucho más positivo para su desarrollo. Lo que hace falta es que aumente un poco más el número de familias dispuestas a acoger a un menor.

viernes

Familias de acogida en andalucía

Menores que esperan familia de acogida



Más de 2.000 menores en centros de protección de la Junta andaluza esperan una familia de acogida.

la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro señaló que más de 2.000 menores que se encuentran en estos momentos en centros protección de la Junta de Andalucía están a la espera de una familia de acogida.


Según un estudio sobre el acogimiento familiar en Andalucía, elaborado por la Universidad de Sevilla y la propia Consejería, insistió en que la fórmula del acogimiento familiar, como medida alternativa a la institucionalización en un centro de protección, es la mejor opción para que los menores en desamparo crezcan en un ámbito lo más parecido posible a una familia.


La familia de acogida asume todas las obligaciones derivadas de la guarda de un menor.

El 37 por ciento de los menores empezó el acogimiento en su primer año de vida, la mayoría en familia extensa (abuelos, etc.) y más de la mitad de los menores tuvieron acogimientos previos anteriores (51,2%) y la mayor parte (72,5%) fueron víctimas de malos tratos con anterioridad al acogimiento.

En 2008, cuando se acogieron 4.300 menores por parte de familias de acogida andaluzas, la Junta destinó a esta partida más de cinco millones de euros.

En los últimos años ha crecido hasta el 50 por ciento el número de acogimientos familiares remunerados y la intención es que el cien por cien de los mismos cuente con una ayuda económica por parte de la Administración, aunque siempre teniendo en cuenta el interés superior del menor y evitando que éste se convierta en el medio para solventar la difícil situación económica de la familia acogedora.

Más de 6.000 familias andaluzas acogen en estos momentos a menores desamparados. Hay que tener en cuenta que el acogimiento no siempre significa una retribución económica, sino que se efectúa hasta que se resuelve la situación del menor y vuelve con su familia biológica o bien son dados en adopción.


Para ser familia acogida, hay que pasar por un proceso que analiza la idoneidad y después se hace un seguimiento de las circunstancias del menor con el fin de garantizar su estabilidad con la nueva familia de acogida.

martes

Acogimiento familiar andalucía

CRECIMIENTO DEL ACOGIMIENTO FAMILIAR EN ANDALUCÍA




El Acogimiento Familiar ha crecido en Andalucía en los últimos años, tras realizar el gobierno autonómico un esfuerzo técnico y presupuestario por impulsar esta medida en la sociedad andaluza. La traducción de este esfuerzo, es que 1/3 de los menores de 7 años que antes ingresaban en centros, ahora son acogidos por familias. Numéricamente supone un centenar de acogimientos que anteriormente no se producían, por lo que el acogimiento ha supuesto esta disminución de ingresos en centros de protección.


El acogimiento familiar de urgencia ha experimentado un "auge" en los últimos años pese a que aún existen en los centros de protección de la comunidad 249 menores con esas edades que podrían ser acogidos.


En la actualidad, Andalucía cuenta con 92 familias acogedoras disponibles, de las cuales, 68 lo son acogimientos de urgencia.


Sin embargo todavía se necesitan familias que se ofrezcan para acoger a estos niños. Para ser una familia de acogida, hay que pasar por un riguroso proceso de selección y de idoneidad.


La Junta está preparando una nueva campaña de sensibilización para captar más familias que se inscriban en el programa de acogimiento familiar.


El acogimiento familiar en todas sus modalidades es la medida protectora más extendida en Andalucía, ya que el 57 por ciento de los 6.416 menores con una guarda o tutela de la Administración autonómica se encuentra acogido por una familia.


El acogimiento familiar es una medida de protección alternativa a la institucionalización, en la que el menor pasa a formar parte durante un tiempo de una familia de acogida que le proporciona los cuidados necesarios para su desarrollo psicosocial y una atención normalizada.

Hay distintos tipos de acogimiento:

Acogimiento simple, que se aplica cuando se prevé una reinserción a corto plazo del menor con la familia biológica, y tiene un plazo máximo de dos años. En esta modalidad se incluye el acogimiento de urgencia.
Acogimiento permanente, cuando la situación de la familia biológica aconseja una integración más duradera con otra familia, y puede llegar hasta la mayoría de edad del menor.