C/ Recogidas 24, Portal B, Escalera B, 2ºB. 18002 Granada, Tlf: 958 25 52 03, e-mail: asociacion@aldaima.org

miércoles

“PONLE EN TU LUGAR”

ALDAIMA PONE EN MARCHA LA CAMPAÑA “PONLE EN TU LUGAR” DEL 7 AL 13 DE MAYO

La Asociación Andaluza de Apoyo a la Infancia ALDAIMA pone en marcha la semana del 7 al 13 de mayo la campaña “PONLE EN TU LUGAR”, esta campaña utilizará como medio las redes sociales y su fin es conseguir que los seguidores de Facebook y Twitter cambien durante esta semana su foto de perfil por la de la imagen de campaña, haciendo más visible el mensaje del acogimiento familiar en internet.

"PONLE EN TU LUGAR" 
El slogan de “PONLE EN TU LUGAR” juega con el doble sentido de la frase, uno pide a nuestros seguidores que cambien su imagen de perfil por la nuestra y el otro busca que lugar se entiendo como hogar que es el verdadero sentido de la campaña, los más de 3.400 amigos que Aldaima tiene en las distintas redes sociales nos ayudarán a llegar a más gente, desde que Aldaima inicio su actividad en las redes sociales su crecimiento en seguidores ha sido espectacular teniendo un número muy amplio de “fans” no en vano Aldaima es una de las ONG con mayor número de seguidores en Facebook , esto ha ayudado a que la asociación sea más visible en internet, llegando a más hogares con interés por el acogimiento, por eso la campaña tiene como fin mismo el de captar a nuevas familias de acogida en Granada y el de mostrar a la sociedad las necesidad de muchos niños en situación de desamparo de ser acogidos, ya que en muchos casos por falta de familias interesadas pasan a vivir en centros de acogida. Si gracias a esta campaña se consigue que un niño pase a vivir con una familia de acogida, todo nuestro esfuerzo será recompensado enormemente, pero solo con conseguir que Granada conozca la situación de esto niños y llegue a más hogares el mensaje que Aldaima ha tomado como bandera,  En tu hogar hay un sitio para uno más, Tú también creces con ellos! nos daremos por satisfechos.

Por eso si tienes perfil en Facebook o eres twittero, por favor, la semana de 7 al 13 de mayo “PONLE EN TU LUGAR” ayudarás a muchos niños a formar parte de un entorno familiar y evitarás que crezcan en centro de acogida.

lunes

Cataluña hace un llamaineto a los ciudadanos a acoger a menores desamparados

La Generalitat llama a la acogida de menores desamparados

El responsable de la Dirección General de la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat (Dgaia), Josep Lluís Ortuño, ha llamado este jueves a la sociedad catalana a acoger a menores desamparados, una alternativa que se quiere potenciar para evitar el crecimiento de los niños lejos de un núcleo familiar.

Foto de La Generalitat llama a la acogida de menores desamparadosEl responsable de la Dirección General de la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat (Dgaia), Josep Lluís Ortuño, ha llamado este jueves a la sociedad catalana a acoger a menores desamparados, una alternativa que se quiere potenciar para evitar el crecimiento de los niños lejos de un núcleo familiar.
 
"Tenemos muchos niños tutelados que necesitan ser acogidos, así que animo a todo aquel que esté interesado a pedir información en nuestras oficinas para poder ayudarles", ha concretado Ortuño durante su intervención en el coloquio 'El efecto pantalla. ¿Hijos comunicados o aislados?', organizado por el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (Icab).

Ortuño ha recordado que la Generalitat tiene bajo tutela a más de 7.000 menores y que la mayoría de ellos están internos en centros de residenciales de acción educativa (Crae), una cifra muy superior a lo que querría la Dgaia".

Cruz Roja Almería busca a familias dispuestas a participar en el Programa de Acogimiento Familiar

Cruz Roja busca familias para acogimientos de menores ante la cantidad de niños en situación de desamparo


Cruz Roja Almería busca a familias dispuestas a participar en el Programa de Mediación para el Acogimiento Familiar de Menores de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social ante la cantidad de niños que se encuentran en situación de desamparo en la provincia, por lo que se requieren más familias para participar en este plan que el año pasado contó con cerca de 150 menores tutelados.

Según informa Cruz Roja en una nota, el objetivo de este programa es dar respuesta a las necesidades de determinados niños que no pueden ser atendidos adecuadamente por sus padres o tutores, por medio de la convivencia e integración en otro núcleo familiar donde puedan recibir una atención integral.

En la actualidad, según los datos publicados por la Delegación Provincial para la Igualdad y Bienestar Social, la la provincia cuenta con 481 niños españoles y extranjeros, que se encuentran en situación de desamparo. Los treinta centros de los que dispone la Administración en la provincia destinados a estos menores tutelados registran una ocupación de más del 90 por ciento, datos que "justifican una creciente necesidad de familias acogedoras".

El acogimiento familiar presenta diferentes modalidades, que van desde la familia extensa, en la que el menor es acogido por personas de su propia familia, hasta la familia ajena, en la que no existen lazos de parentesco o estos son superiores al tercer grado. Por otro lado, según el tiempo de duración, el acogimiento puede ser simple o permanente, de manera que en el primero de los casos el menor vuelve con su familia en un tiempo establecido o que pasa a otra medida de protección con un máximo de dos años; mientras que el segundo --dirigido a menores de siete años-- es aquel en el que no hay previsión de retorno y se estiman periodos indefinidos.

Un tercer criterio hace referencia al acogimiento en función de las necesidades y características de los niños. El acogimiento de urgencia trata de dar respuesta a situaciones de emergencia y es exclusivo para menores de seis años, requiriendo de disponibilidad absoluta por parte de al menos una de las personas acogedoras. Por otra parte, el acogimiento profesionalizado se aplica a niños con graves necesidades especiales ocasionadas por una enfermedad grave, problemas de conducta, discapacidad física, psíquica o sensorial, o menores que precisen de un apoyo especial debido a los malos tratos o abusos sexuales.

NO ES ADOPCIÓN

El acogimiento familiar se concibe como una medida complementaria y no como una sustitución de la familia biológica, dado que se pretende, no sólo dar respuestas a las necesidades del menor, sino también ayudar a la familia biológica a la superación de los problemas que desencadenaron la separación. De este modo, se trata de una alternativa de convivencia frente a un internamiento residencial, ya que supone la plena integración del menor en la vida de la familia que lo acoge, que se compromete a tenerlo consigo, cuidarlo y educarlo como si fuese un miembro más, favoreciendo su desarrollo.

Así, el compromiso social y el sentido de voluntariedad de las familias acogedoras se convierten en dos elementos indispensables del acogimiento. Desde el punto de vista legal, pueden ser familias acogedoras todas las personas mayores de edad, residentes en algún municipio de la comunidad autónoma andaluza, siempre y cuando no sean solicitantes de adopción.

Una persona soltera puede ser acogedora, al igual que las familias monoparentales, homoparentales o parejas de hecho, con o sin hijos. Las familias que se decidan a acoger a un menor contarán con el apoyo continuo del equipo técnico del Programa de Acogimiento Familiar de Cruz Roja Almería y de sus voluntarios. Además, este equipo realiza un estudio detallado de la familia o persona solicitante, con el fin de valorar su idoneidad.

En cuanto a los menores, provienen de centro de protección o bien de situaciones de riesgo con sus familias. Pueden ser niños solos o grupos de hermanos. En el caso del acogimiento profesionalizado y de urgencia deberán cumplir los requisitos específicos para cada modalidad. Las personas interesadas en recibir más información pueden contactar con el Programa de Acogimiento en la Asamblea Provincial de Cruz Roja Española en Almería, situada en el Parque Nicolás Salmerón, 28, o bien llamando en el teléfono 950.257.166.

Vía europapress.es

miércoles

El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde

Familias prestadas


500 hogares acogen en la Comunidad Valenciana a niños desprotegidos para evitar que crezcan en centros de menores



El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde». Esta reflexión, atribuida al escritor alicantino Gabriel Miró, adquiere todo su dramatismo cuando hablamos de menores en situación de riesgo o desamparo. En la Comunidad Valenciana, 4.102 niños han requerido medidas de protección por parte de la Generalitat, 1.427 en la provincia de Alicante, 2.199 en la de Valencia y 476 en Castellón. Son víctimas de abandono, malos tratos, y ambientes relacionados con las drogas, la delincuencia o la indigencia, entre otras circunstancias adversas. La Conselleria de Justicia y Bienestar Social se hace cargo o bien de su tutela -situación que se produce cuando el menor es declarado en desamparo y se suspende la patria potestad-, o bien de su guarda. En este último caso, aunque los niños hayan pasado a ser responsabilidad de la Generalitat por voluntad de los padres, siguen conservando la patria potestad.
A falta de familia propia, es la Conselleria la que se encarga de velar por su cuidado, educación y bienestar a través de varios recursos. Uno de ellos es el ingreso en un centro de protección de menores. 1.255 niños están viviendo en estos momentos en alguno de ellos. No es la opción más recomendable, ya que la Administración prefiere que los menores en situación de vulnerabilidad puedan crecer y desarrollarse en un ambiente familiar. Otra opción es el acogimiento en casa de los abuelos, tíos, algún otro familiar directo o una persona allegada. Un total de 2.281 niños, más de la mitad de los menores con medidas de protección, han encontrado acomodo en este tipo de acogimiento. Se la considera la mejor alternativa, pero en algunas ocasiones no es conveniente, y en otras no hay nadie que quiera o pueda hacerse cargo de su crianza.
Hay un tercer recurso que se sustenta gracias a la existencia de personas con un inusual grado de solidaridad y sensibilidad. Se trata de las llamadas familias educadoras, o lo que es lo mismo, personas dispuestas a compartir con ellos su hogar, su tiempo y su vida cotidiana. Y no solo eso. También asumen que un día no muy lejano se marcharán. La mayoría se irá en adopción, otros con algún familiar que decide hacerse cargo de su cuidado, y los hay que, si las circunstancias cambian, volverán con sus padres biológicos. La Comunidad Valenciana cuenta en la actualidad con 575 familias educadoras, de las cuales 196 viven en la provincia de Alicante, 345 en la de Valencia y 34 en Castellón.

34 despedidas

En función del tiempo de permanencia, existen básicamente tres modalidades de acogimiento familiar: de urgencia, simple y permanente. El de urgencia pretende dar una respuesta rápida a la necesidad de acogida de menores que acaban de ser separados de su entorno familiar, y no hay suficiente información para evaluar el caso y adoptar la medida de protección más conveniente. El acogimiento simple también es siempre de carácter transitorio, pero no tiene el componente de emergencia del anterior. Se mantiene normalmente hasta la reinserción del niño en su propia familia o mientras se adopta otra medida de carácter más estable como puede ser, por ejemplo, la adopción. El permanente, sin embargo, supone en la mayoría de los casos el cuidado del menor hasta su mayoría de edad o hasta su independencia. Suelen tener más edad, lo que puede dificultar su adopción, y carecen de un entorno familiar al que poder volver.
Magnolia Murcia lleva trece años de experiencia en acogimiento de urgencia. Tiene dos hijas biológicas que contaban con 5 y 7 años en el momento en el que se convirtieron en familia educadora. Hasta la fecha han pasado por sus vidas un total de 34 niños de acogida. «Cuando me enteré de esta posibilidad me impactó. Decidimos intentarlo y nos enganchamos hasta el día de hoy. Durante todos estos años he tenido niños desde un día de vida, y la mayor que me han traído tenía 5 años. Siempre los he acogido con la misma ilusión. Ahora me han dado un bebé de días y cuando lo vi se me pusieron los pelos de punta de la emoción», relata. Por cosas del azar, Magnolia cuidó hace un tiempo a una hermana de este recién nacido. Con cinco meses, fue acogida por una prima suya que aceptó cuidar de ella.
En muchas ocasiones los ha tenido de dos en dos. De hecho, en estos momentos tiene al recién nacido y a una niña de 3 años. A pesar de haber sido tantos, los recuerda a todos y asegura que el cariño que sintió por cada uno de ellos continúa. «Cuando llega el día de la separación es duro, pero desde el principio sabes que no son para ti, y lo asumes. Lo único que quieres es que los nenes estén bien». La mayoría de los menores fueron dados en adopción o volvieron con sus padres. A veces el contacto continúa, como ha sido el caso de un niño rumano que retornó a su país. Después de siete años, sigue hablando con él y con su madre a través del 'skype'. Pero también recuerda, por ejemplo, a unos hermanos africanos a los que cuidó durante más de un año. Al final volvieron a su país, pero no tiene ninguna noticia de ellos. Es lo más habitual. Y lo saben.
En la Comunidad Valenciana, según datos de la Conselleria de Bienestar Social, hay un total de 576 niños extranjeros con medidas de protección, de los cuales 461 están en situación de tutela y 115 en situación de guarda. La mayoría de ellos llegaron a España acompañados de algún familiar, pero 192 vinieron solos.
Magnolia asegura que piensa continuar hasta que la edad se lo permita. «No imagino mi vida sin ellos» afirma. Y la emoción le hace callar.

Acogimientos múltiples

Alicia Sirvent es educadora infantil. En su trabajo conoció a un niño que estaba en acogimiento y en ese mismo momento supo lo que quería. «Pensé: 'esto es lo mío'. Lo tuve claro», afirma. Esperó a tener una mayor estabilidad con su pareja, porque la decisión es compartida, y cuando llegó el momento - hace ahora seis años- entró a formar parte del registro de familias educadoras de la Conselleria de Bienestar Social.
Tal y como establece el protocolo de actuación, asistieron a los cursos de formación y pasaron las entrevistas personales que forman parte del proceso de evaluación. «Solo comprueban que llevas una vida normal. No está relacionado con tus recursos económicos. De hecho, cuando nos dieron a nuestro primer niño vivíamos en un segundo piso sin ascensor en un bloque sin urbanización», relata Alicia. Se prestaron a ser familia educadora en todas las modalidades de acogimiento, y muy pronto los técnicos de Conselleria les llamaron con una propuesta. «Te hablan del niño, de sus circunstancias, y te dan tiempo para decirles si aceptas o no porque la decisión siempre es tuya. Cuando accedes, el primer paso es ir a conocer al niño al centro de menores o al piso tutelado donde suelen vivir los pequeños que se dan en acogimiento simple o permanente», explica.
Su primera experiencia fue el acogimiento simple de un niño de ocho años. Ha simultaneado todas las modalidades de acogida. Por urgencia ha atendido en cinco años a 13 menores. La mayoría son recién nacidos, con un periodo máximo de estancia de seis meses. Lo que se pretende es que estén lo menos posible en situación de provisionalidad. Solo se quedan mientras les buscan un recurso más estable. Pero, además, Alicia ha ido intercalando este tipo de acogimiento con los otros de mayor periodo temporal y más edad de los menores. Por eso casi siempre se le han juntado dos.
«Yo aparezco en sus vidas un tiempo y luego desaparezco. Cuando se van, te mentalizas de que ese es el mejor final. Piensas que por fin van a tener unos padres y una vida normal que les ha llegado un poco más tarde que a los demás, pero que al fin han acabado teniéndola. La despedida no es momento para la pena. Tiene que ser feliz para todos. El momento de la pena es otro. Y solo tuyo. Pero enseguida piensas que el siguiente niño te está esperando, y que merece la misma fuerza e ilusión con que acogimos al anterior», afirma. En la actualidad tiene una niña de 5 años en acogimiento permanente.

No siempre se dice adiós

Susana Pujadas es trabajadora social. Está soltera, y desde hace tres años tiene a un niño en acogimiento permanente. «Cuando llegó tenía 6 años y medio y al principio le costó adaptarse. Normalmente son niños que tienen una historia detrás muy dura. Él, por ejemplo, estuvo viviendo con su tía un año, pero le devolvió. Yo no tengo necesidad de que me cuente su historia. Si quiere hacerlo, le escucharé, si no quiere contar nada, que no lo haga. Es su decisión», afirma con rotundidad. Susana cuenta que al principio la llamaba por su nombre de pila, hasta que llegó un día en que le oyó decirle «mami». Su historia, aunque corta, le ha dejado un retraso de dos años con respecto a los niños de su edad, pero Susana cuenta que se encuentra plenamente integrado en el colegio porque sus compañeros son muy protectores con él. «Todos vienen con algo», relata con un ligero aire de tristeza.
El niño mantiene el contacto con sus abuelos biológicos, a quienes visita de vez en cuando. No es habitual que en estos encuentros también esté la madre de acogida. Lo normal es que le recoja un educador, le acompañe hasta donde se produzca la visita y después le lleve de regreso. Pero en este caso, Susana no solo está, sino que tiene una excelente relación con los abuelos. «La situación es un poco extraña. Él pegado a mí todo el tiempo, mientras sus abuelos nos hablan y nos preguntan cosas. Pero se le ve feliz», relata. Cierto día, en uno de esos encuentros, la abuela al despedirse le dijo: «Ya me puedo morir tranquila porque sé que está contigo».
El acogimiento permanente no es una adopción. En su caso es difícil que se produzca un reagrupamiento familiar. Pero la posibilidad, aunque remota, siempre está ahí. Susana es consciente de ello. «Si se tuviera que ir, le acompañará siempre una parte de mí, y yo me quedaré con todo lo que me ha dejado. Nosotros les damos muchas cosas, pero ellos nos dan mucho más. Ese tiempo que habrá sido nuestro no nos lo quitará nadie», apunta con una seriedad que parece destilar cierto temor. O quizás lo contrario. Asegura que para ella es como si fuera su hijo. Y para él, ella es su madre. No olvida ni un solo día decirle que la quiere.

Un lugar en tu casa. Un sitio en tu corazón

Asuntos Sociales busca en la provincia de Albacete personas dispuestas al acogimiento familiar


La Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, a través de sus Servicios Periféricos en Albacete, ha puesto en marcha una campaña itinerante de información y promoción del acogimiento familiar bajo el título "Un lugar en tu casa. Un sitio en tu corazón", que se va a desarrollar en el Claustro del Ayuntamiento entre el 9 y el 13 de abril.



La muestra tiene el objetivo de sensibilizar a la población y captar familias acogedoras.


La primera de las actividades previstas para este año, se inició el pasado mes en La Roda con la inauguración de una exposición de pinturas y fotografías realizadas por familias acogedoras y menores acogidos.

La muestra podrá visitarse hasta el próximo 13 del presente mes en el Claustro del Ayuntamiento, donde ese mismo día, a las 18 horas, tendrá lugar una charla informativa sobre el programa de acogimiento familiar.
Está prevista la presencia del alcalde de la ciudad, Valentín Bueno, de la concejala de Servicios Sociales y senadora, Belén Torres, y la coordinadora provincial de Sanidad y Asuntos Sociales, Carmen Navarro, profesionales del Servicio de Familia y de la asociación Mensajeros de la Paz, con quien existe un convenio de colaboración para apoyar este programa.

Itinerante


Tras La Roda y Villarrobledo, siempre de forma mensual, esta actividad llegará a otras localidades de la provincia de Albacete como Almansa, Caudete y Hellín.
Junto a la exposición y las charlas informativas, la campaña contempla la celebración de encuentros con colectivos profesionales sanitarios, educativos, así como diferentes colegios profesionales.
El acogimiento familiar (simple, con carácter de urgencia o permanente, en función de su duración), es un recurso social que ofrece una familia alternativa a la de origen a aquellos menores que, por diversas razones, no pueden convivir con la suya propia.
Se trata de proporcionarles la posibilidad de vivir durante un cierto tiempo en un ambiente familiar complementario al suyo donde recibirán el cuidado, la atención y la educación necesaria para garantizar el desarrollo armónico de su personalidad.

A finales de 2011, formaban parte del programa de acogimiento familiar en la provincia de Albacete un total de 193 menores y 163 familias.

lunes

LA JUNTA DE ANDALUCÍA TIENE A CASI 500 MENORES DE EDAD TUTELADOS EN ALMERÍA

Los centros de acogida de menores están al 90% en Almería con casi 500 tutelados

En lo que va de año la Delegación de Igualdad de la Junta ha tramitado ya 16 desamparos · Cada vez son más las familias homosexuales que adoptan a niños y niñas que están en situación de desamparo



La Junta de Andalucía tiene a casi 500 menores de edad tutelados en Almería. Según los datos que maneja la propia Delegación de Igualdad y Bienestar Social, en total son 481 los niños y niñas, españoles y extranjeros, que se encuentran en centros de acogida o bien en acogimiento tanto por familiares cercanos distintos a sus progenitores, como por familias ajenas que los tienen en sus hogares de forma provisional hasta que encuentran una familia de adopción o alcanzan la edad idónea para permanecer en uno de los 30 centros que tiene la Junta en la provincia.

Según aseguró a Diario de Almería la Jefa de Servicio de Protección de Menores de la Delegación de Igualdad, actualmente la capacidad de acogida en centros se encuentran con una ocupación de más del 90%. Son 326 las plazas conveniadas, y con la llegada de extranjeros en pateras las capacidades de espacio se ven bastante mermadas, con lo que "ha habido veces que nos hemos visto desbordados, especialmente en los meses de verano". En lo que va de año, la Junta ha tramitado ya 16 resoluciones de desamparo. En la mayoría de los casos, detrás de cada menor hay una compleja situación familiar e incluso una tragedia. Como explicó la jefa de Servicio de Protección de Menores, "la mayoría de los menores han sido tutelados debido al abandono al que los tenían sometidos los padres y la desestructuración del núcleo familiar. En este caso, la inmigración y la falta de recursos económicos son las causas más frecuentes que llevan a un desenlace semejante, aunque en muchas ocasiones con final feliz". Pero también los casos de abuso sexual y el maltrata físico acapara parte de las tutelas actuales. Los centros de salud, colegios e institutos, e incluso los propios menores a través del teléfono de la infancia son los que denuncian la problemática. Y también los servicios sociales comunitarios, que además de denunciar y poner en conocimiento de la administración la situación, también se encargan de realizar un seguimiento a las familias afectadas o incluso ayudarles para evitar el desamparo. La crisis económica ha hecho que el número de resoluciones de desamparo que tramitó la Junta de Andalucía el año pasado se superara en 76 más que el año anterior, en 2010. Y a tenor de las cifras que se han registrado en los tres primeros meses del año 2012, la tendencia parece que seguirá la misma línea de aumento.

Cada año se registran alrededor de un 20% de reintegraciones familiares, es decir, que los menores vuelven con sus padres biológicos después de que tanto el menor como los padres hayan superado los correspondientes programas de diagnóstico, y de que la Junta haya comprobado la idoneidad de la medida. En estos meses también se han constituido diez adopciones y 21 preadopciones. La mayoría de las parejas que dan el paso son españolas y, aunque no hay un perfil determinado, cabe destacar el incremento de parejas homosexuales que se deciden a adoptar, así como matrimonios que ya tiene hijos biológicos y familias monoparentales.


viernes

La crisis económica despierta en muchos casos o acentúa aún más la solidaridad

El acogimiento familiar centra las demandas de información sobre infancia


Las ayudas por parto múltiple y nacimiento del tercer hijo o el título de familia numerosa



La crisis económica despierta en muchos casos o acentúa aún más la solidaridad. El acogimiento familiar se sitúa como la primera cuestión por la que los ciudadanos reclaman información en materia de infancia a la administración. Así lo determinan los datos de las consultas realizadas en 2011 al Teléfono de la Infancia de la Junta de Andalucía, el 902 102 227.

Tras esta primera cuestión, que abarca más del 50% de las llamadas, se sitúan otro tipo de inquietudes esta vez sí relacionadas de una forma u otra con la crisis y sus efectos. La petición de información sobre recursos, ayudas por parto múltiple y nacimiento de tercer hijo o hija, y, la expedición del título de familia numerosa (14% de las llamadas), son otras de las cuestiones por las que los malagueños acuden a este servicio gratuito.
Otros asuntos consultados en este servicio de información de la Junta fueron la adopción de menores (5,3%) y las cuestiones de tipo legal relacionadas con la infancia y las familias (4,3%).

Los datos. El teléfono de la infancia recibió el año pasado un total de 738 llamadas, de las cuales 395 estaban relacionadas con el acogimiento familiar.

Por provincias, Sevilla acumuló el mayor número de consultas el pasado año (236), seguida de Málaga (119), Granada (89), Cádiz (86), Córdoba (77), Almería (37), Huelva (36), y Jaén (25). Además, se recibieron 33 llamadas realizadas por personas residentes en otras comunidades autónomas.

El perfil. La franja de edad de la mayoría de las personas que llamaron en 2011 es la de 26 a 45 años, que representa el 75,5%, y tan sólo el 1,2% de las personas que hicieron una consulta eran menores de edad. Además, las mujeres son las que hacen un mayor uso de este servicio, con el 74% de las llamadas.

El acogimiento es la medida protectora más extendida en Andalucía, ya que en en torno al 55% de los más de 6.000 menores integrados en 2011 en el Sistema de Protección de la Junta se encontraban acogidos por una familia. Sin embargo, eran cerca de 1.200 los menores de cero a 14 años con medidas de protección –guarda o tutela– que residían el año pasado en centros en vez de disfrutar del acogimiento familiar, de los cuales 227 tenían menos de siete años.

miércoles

SE MANTIENEN ESTABLES SOLICITUDES Y ADOPCIONES A PESAR DE LA CRISIS

Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia, registra más solicitudes de adopción que niños tutelados tiene


El director general de Asuntos Sociales, Igualdad e Inmigración de la Consejería de Sanidad y Política Socialde la Región de Murcia, Leopoldo Navarro, ha afirmado que "hay muchas más solicitudes de adopción que niños tenemos, ya que no hay un equilibrio entre el perfil de éstos y el que demandan los solicitantes de adopción".

En concreto, ha explicado Navarro a Europa Press, el tramo de edad con más niños tutelados por parte de la Comunidad es el de 6-12 años y, sin embargo, donde más solicitudes se registran es en el tramo por debajo de los seis años; algo, a su juicio, "perfectamente comprensible porque si quieres tener un niños, cuanto más pequeño mejor".

Al respecto, ha dicho entender las necesidad que tienen los padres, aunque reconoce que se fijan más en las necesidad que "tenemos de que esos niños puedan tener una familia".

Sin embargo, Navarro ha dejado claro que la crisis no ha repercutido de manera negativa en las familias adoptantes, al mantenerse "más o menos" estable el número de solicitudes como de adopciones.

"La crisis no ha repercutido en las adopciones, aunque es posible que haya influido en que hayamos tenido que acoger a algún niño más, un caso determinado de que la gente se ha visto agobiada porque no podía sacar a los niños adelante y se ha tenido que intervenir, pero no ha habido una incidencia especial", ha reiterado, para después poner de manifiesto la solidaridad de la sociedad murciana en este sentido.

El objetivo principal, ha resaltado, es que los niños "vuelvan con sus familias biológicas y si es posible, que estén con las familias extensas, hermanos de los padres, abuelos, tíos", aunque hay que diferenciar aquellos casos en los que a la familia se le ha retirado por temas de malos tratos o abusos.

MÁS DE UN MILLAR DE MENORES TUTELADOS

Entre los programas con los que se trabaja, destaca el de Acogimiento Familiar de Urgencia y Diagnóstico, más conocido como 'Familias Canguro', de acogimiento temporal de niños con edades hasta los seis años, que evita su institucionalización mientras se realiza el proceso de diagnóstico y valoración de los menores, necesario para su adopción.

Los niños incluidos en este programa proceden tanto de progenitores que han manifestado su renuncia a ellos y su consentimiento para la adopción, o porque no existe posibilidad de que el menor vuelva a su entorno familiar por las características propias de las mismo.

También pueden ser incluidos en el programa niños en situación de guarda temporal a petición de los padres o menores cuya tutela corresponde a la Administración y sus condiciones de salud no hacen aconsejable su internamiento en un centro.

En la actualidad, la Consejería de Sanidad y Política Social tiene tutelados un total de 1.314 menores que, o bien se encuentran en centros, o bien con familia extensa (parientes), familias ajenas o en programas de acogimiento temporal, en el que está incluido el de 'Familias Canguro'.

El resto de menores se encuentran dentro de los programas de acogimiento temporal ACOFAMT, de acogimiento especial, MENA para los menores extranjeros no acompañados que llegan a la Región, y Familia Canguro.

 

jueves

Servicios de atención telefónica a la infancia el 116111

Igualdad y Bienestar Social incorpora el 116111 como Teléfono de Atención a la Infancia


Los 15 Equipos de Tratamiento Familiar de la provincia atendieron a 521 familias durante el pasado año

 

La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social ha incorporado a sus servicios de atención telefónica a la infancia el 116111 que es el número común que se utiliza en los países de la Unión Europea para la protección de menores. Así lo ha explicado la delegada para la Igualdad y Bienestar Social en Córdoba, Silvia Cañero, durante el Consejo Provincial de la Infancia celebrado hoy.


El 116111 convivirá en sus inicios con las dos líneas actualmente en servicio: Teléfono de Atención a la Infancia (902 102 227) y Teléfono de Notificación de Situaciones de Maltrato (900 851 818). En 2011 se recibieron 87 notificaciones, 75 moderadas y 12 leves, sobre posibles casos de desprotección de la infancia, fundamentalmente por negligencias en el cuidado, maltrato psíquico y/o maltrato físico.

En el Consejo, la delegada ha informado de que los 15 Equipos de Tratamiento Familiar (ETF) que, con financiación de la Junta de Andalucía,  trabajan en la provincia, atendieron  a 521 familias para ayudarles a superar situaciones problemáticas, un 2% mas que en 2010.  La media de familias atendidas por equipo es de 33,5, siendo Puente Genil y Baena los que mayor número de casos han atendido, con 62 y 41 respectivamente.
 
De las familias atendidas por riesgo social, un 66% continúan aún trabajando con los ETF y un 34% han finalizado la intervención. De éstas últimas un 84% cumplieron con los objetivos establecidos en el plan de trabajo mientras que el trabajo con el 16% restante derivó en la adopción de una medida de protección.

En 2011 se tramitaron además 1528 prestaciones a familias dentro de las distintas líneas de ayudas que la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social desarrolla dentro del Plan de Apoyo a las Familias Andaluzas.

De ellas, 561 se corresponden a ayudas concedidas por parto múltiple o por nacimiento de un tercer hijo teniendo dos menores de 3 años. Las 967 prestaciones restantes se concedieron en colaboración con los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y la Diputación Provincial y se destinaron a la atención de necesidades básicas de familias con menores a su cargo.

La Delegación para la Igualdad y Bienestar Social tramitó también durante el pasado año 3.282 títulos de Familia Numerosa de los que 1.078 son de nueva expedición y las restantes, renovaciones.

Cañero se ha referido también a los distintos programas de atención a necesidades específicas de menores que presta la delegación. En concreto, continúan desarrollándose el Programa de Mediación Familiar e Intergeneracional, el de Intervención con Menores Víctimas de Maltrato o Violencia Familiar y el Programa de Evaluación, Investigación y Tratamiento de casos de abuso sexual. Durante 2011, estos programas han atendido a 295 menores cordobeses, ayudándoles a superar situaciones especialmente conflictivas para ellos.

Por último, la delegada provincial ha informado sobre las actuaciones que se desarrollan para garantizar la protección de los menores cordobeses, asumiendo su tutela cuando sus familias no pueden hacerse cargo de ellos o es necesario adoptar una medida que asegure el bienestar del menor.

Entre estas medidas destaca el acogimiento familiar de menores.  Actualmente residen con una familia de acogida 276 menores tutelados de los que un 53,6% convive con su familia ‘extensa’ y un 46,4% con familias colaboradoras.  En esta línea se ha seguido trabajando, incrementando el número de acogimientos a los que se financia a 130 familias los gastos derivados del cuidado de 174 menores. Otra medida alternativa es el acogimiento residencial en un centro de protección, situación en la que se encuentran 154 menores bajo la tutela de la Junta de Andalucía.

miércoles

En 2011 solamente tres hogares participaron en el programa de protección al menor

Cruz Roja denuncia falta de familias de acogida de menores en Ávila


La organización destaca que, en 2011, solamente tres hogares participaron en el programa de protección al menor



Ávila tiene «mucho trabajo por delante» en materia de acogimiento familiar, tal y como resaltó Cruz Roja, desde donde informaron que en 2011, de las 24 familias que pasaron por los cursos preparatorios para la recepción temporal de menores, tan solo tres formaron parte del programa final.

Por ello, desde este organismo hicieron un llamamiento a la sociedad abulense ante la demanda de niños y niñas que necesitan de un hogar temporal. Para salir al paso de la situación, Cruz Roja recurre a las familias que acogen a más de un pequeño, como es el caso de algunos de los 16 núcleos familiares involucrados. Aún así, a día de hoy hay siete menores en lista de espera, que si no encuentran destino en Ávila, podrían marcharse a otras provincias de Castilla y León, «alejándolos de sus padres».

El procedimiento es «muy sencillo aunque largo»: tras la fase de información, los miembros del programa llevan a cabo un curso de formación, actualmente activo, en el que están inscritas cinco parejas, que empezaron su formación a finales de febrero y terminará el 14 de marzo. Tras este trámite, se realiza un proceso de valoración a través de una serie de entrevistas de «carácter psicosocial», cotejado por el nivel educativo, moral y psicológico de las familias. Con todo ello, una comisión de valoración les registra como «aptas para el acogimiento» y se mantienen a la espera de que el perfil de los solicitantes encaje con el de los receptores.
A partir de este momento, familia y niño inician un periodo de acoplamiento que terminará con la firma de un documento en el que se especifica las condiciones del acogimiento.

En este sentido, Margarita García, responsable del programa de acogimiento de Cruz Roja de Ávila, hizo un llamamiento a las «verdaderas vocaciones», ya que consideró que la crisis no afecta a esta decisión premeditada por las familias. En cambio, un factor importante es el «emocional», debido a la temporalidad de la estancia de los niños, razón por la que en el curso de formación se prepara tanto para el recibimiento como para la separación. Por ello, es importante que desde el principio, los padres de acogida asuman un rol de «padrinos», sin dejar de «perder el contacto» a pesar del alejamiento.

En cuanto al perfil de las familias, García destacó que «no hay ningún patrón establecido», aunque los interesados suelen ser «trabajadores con una vida organizada», propios de «a clase media». De esta manera, la responsable del programa quiso recalcar que «no hay que ser millonario», de hecho en Ávila, encontramos «heterogeneidad», porque acogen tanto personas casadas, solteras, monoparentales, con hijos o sin ellos. Pero sí hay límites: mujeres embarazas o con hijos de menos de un año, parejas que estén en trámites de adopción y los que hayan sido privados de la patria potestad de sus hijos. Para ayudar al acogimiento familiar, la Junta de Castilla y León da un apoyo económico a las familias de manera mensual, cuantía que ronda alrededor de los 300 euros, que aunque no es muy elevada el montante final fluctúa según las características del menor.